*Los políticos, los hombres de poder, los presidentes de la República, distan mucho de aproximarse a la divinidad, de codearse con ella, son tan falaces, mentirosos y débiles como el común de los mortales, tanto así que defecan igual que ellos, con un agravante, carecen de escrúpulos y se solazan en el abuso a los... Más [+]...