MADRID, ESPAÑA.- Su padre, dedicado a la cría de cabras, lo sacó del colegio siendo adolescente para trabajar en el rebaño. Miguel obedeció, pero no renunció a ser autodidacta. Aprovechaba cualquier descanso para esconder un libro entre las manos mientras vigilaba a los animales. Sin universidad ni grandes maestros oficiales, se formó devorando a clásicos... Más [+]...