Miguel Ángel Sánchez de Armas Un grafococo con quien tuve tratos en el pasado pluscuamperfecto hasta que se traicionó a sí mismo y profanó la memoria del maestro que lo custodió, puso por escrito lo que piensa de mí: soy, publicó en su retorcida y barroca columna, “un nefasto”. Tan delicada proclama de admiración y... Más [+]...