CIUDAD DE MÉXICO.- Leonardo da Vinci cargaba consigo siempre un cuaderno con hojas blancas, con texturas y acabados diferentes. En sus caminatas diarias o desde su estudio, dedicaba largas horas a hacer apuntes sobre el asunto que le interesara ese día. Ya fuera en materia de mecánica, anatomía o sencillamente para ver a los pájaros... Más [+]...