Por Armando Rojas Arévalo ¡Qué lástima que yo no tenga un abuelo que ganara una batalla, retratado con una mano cruzada en el pecho, y la otra en el puño de la espada! Y, ¡qué lástima que yo no tenga siquiera una espada! LEON FELIPE. MANUEL: Bien me lo decía mi abuelito: “Mi’jo, métete... Más [+]...