* Si logra evadir todos los peligros políticos y físicos que lo acechan, para al fin sentarse en la silla del águila, el señor Enrique de la Madrid Cordero tiene, frente a él y para ayudar a sus electores, una tarea titánica, porque tenemos que aceptar que la corrupción desaparecerá cuando deje de existir la impunidad,... Más [+]...