*“¡Si eres sabedor del destino que amenaza a tu país y que, previéndolo, felizmente pueda evitarse, ¡oh!, ¡habla! O si en vida depositaste en las entrañas de la tierra tesoros mal adquiridos, por cuya causa, según se dice, vosotros los espíritus vagáis errantes después de la muerte, dímelo… ¡Detente y habla! ¡Ciérrale el paso, Marcelo!”... Más [+]...