CIUDAD DE MÉXICO.- En muchas colonias de México, la cancha no es solo un rectángulo pintado, es el termómetro de lo que pasa afuera: si está oscura, vacía o tomada, la comunidad aprende a replegarse. Si está viva, iluminada y llena de niñas y niños, el barrio recupera el derecho a reunirse. En ese punto... Más [+]...