CIUDAD DE MÉXICO.- En las últimas ediciones de esta newsletter, el caso Shy Girl fue funcionando como disparador para pensar distintos problemas: primero, la dificultad de detectar el uso de inteligencia artificial; después, el riesgo de las falsas acusaciones. Pero hay una capa más —quizás la más incómoda— que empieza a consolidarse. La IA ya... Más [+]...