CIUDAD DE MÉXICO.- En verano, el cuerpo no siempre responde igual. Las altas temperaturas, la exposición al sol, los traslados, el ejercicio, los cambios de horarios y la sudoración pueden modificar la energía, el descanso, la digestión y la hidratación. Aunque muchas de estas señales suelen normalizarse, reconocerlas a tiempo puede ayudar a prevenir malestares... Más [+]...