Su abogado Jeffrey Lichtman acusó a la presidenta Claudia Sheinbaum de “actuar como el brazo de relaciones públicas de una organización narcotraficante”
El narcotraficante operó libremente en México durante la administración de AMLO

CHICAGO, Illinois.- El gobierno de Estados Unidos, en la corte de Chicago, inició ayer el proceso judicial contra Ovidio Guzmán, uno de los cuatro hijos del narcotraficante mexicano El Chapo Guzmán, por los cargos de conspiración para poseer y distribuir cocaína, heroína, mariguana y metanfetamina y participar en una empresa criminal internacional de tráfico fentanilo hacia ese país, cargos que el narco de 35 años de edad aceptó, además se hizo acreedor al pago de 80 millones de dólares, alrededor de 1,491,240,000 de pesos.
El capo, conocido como El Ratón por ser el más pequeño de sus hermanos, ya tiene estrategia planeada con su abogado Jeffrey Lichtman, la cual consiste en declararse culpable de estos delitos, quedarse preso y buscar bajar los años de condena a cambio de que continúe dando «asistencia sustancial» o información a las autoridades estadunidenses; sobre sus contactos, sus socios delictivos, sus rutas y demás pormenores de las operaciones criminales que culminaban en el tráfico de fentanilo y otras drogas hacia Estados Unidos.
El acusado, quien escuchó parado más de una hora encadenado de los pies, aceptó cooperar plena y verazmente en cualquier asunto en el que sea llamado a cooperar por un representante de la Oficina del Fiscal de los Estados Unidos para el Distrito Norte de Illinois, la Oficina del Fiscal de los Estados Unidos para el Distrito Sur de California, la Oficina del Fiscal de los Estados Unidos para el Distrito Sur de Nueva York y la Sección de Narcóticos y Drogas Peligrosas del Departamento de Justicia de los Estados Unidos (colectivamente, las “Oficinas”).
Esta cooperación incluirá proporcionar información completa y veraz en cualquier investigación y preparación previa al juicio y testimonio completo y veraz en cualquier proceso criminal, civil o administrativo, antes de su sentencia definitiva aplazada a seis meses, lapso en el que deberá dar la información que las autoridades estadunidenses consideren relevante en torno a las operaciones delictivas que realizaba en México junto con sus cómplices y funcionarios solapadores.
El Ratón ya tiente a más de 15 personas de su familia bajo la protección de Estados Unidos, a cambio aceptó ser testigo protegido por lo que tendrá que soltar toda la información que tenga para que le bajen la condena carcelaria y continúen a salvo sus familiares. Por lo pronto, su abogado Jeffrey Lichtman acusó al gobierno mexicano de “corrupto” y a la presidenta Claudia Sheinbaum de “actuar como el brazo de relaciones públicas de una organización narcotraficante”.
Cabe recordar que El Ratón fue detenido en un operativo realizado por autoridades judiciales en 2019, sin embargo el narcotraficante fue liberado por orden del presidente Andrés Manuel López Obrador. El narcotraficante operó libremente en México durante la administración de AMLO y en septiembre de 2023 fue extraditado a Estados Unidos, en sus primeras audiencias se declaró inocente de todos los cargos ya que de esa manera también protegía a sus hermanos mayores: Iván Archivaldo, Jesús Alfredo y Joaquín Guzmán.
VCR
Exige EU extradición de políticos mexicanos involucrados con el crimen organizado







