Roberto Fuentes Vivar
· Por orden de la nueva Corte quedan sin efecto sus amparos
CDMX.- En menos de dos horas quedó sellado el futuro de la fortuna de Ricardo Salinas Pliego, quien deberá pagar impuestos que le demanda el Poder Ejecutivo.
La decisión de la Suprema Corte para desestimar varios recursos jurídicos iniciados por Ricardo Salinas Pliego y aceptar las reclamaciones promovidas por las autoridades fiscales, obliga al empresario a pagar 48 mil 326 millones 809 mil 994 pesos en total, que significan el 62 por ciento del valor de mercado que tenía Elektra antes de salirse de la Bolsa Mexicana de Valores.
Por unanimidad, los integrantes de la Suprema Corte de Justicia de la Nación decidieron rechazar los recursos promovidos por Grupo Salinas, por lo que el empresario regiomontano, al pagar la cantidad sentenciada por el máximo tribunal de justicia mexicano, perderá otros dos mil 600 millones de dólares, lo que colocaría su fortuna personal en alrededor de cuatro mil 500 millones de dólares.
Según cifras de Bloomberg, nada más en lo que va del año, la fortuna del empresario había caído 33 por ciento, hasta antes de la decisión de la corte: pasó de 11 mil millones de dólares el tres de octubre del año pasado a 7.4 mil millones en el mismo mes de este año.
Si a esta cifra se le agrega el pago de 48 mil millones de pesos (dos mil 600 millones de dólares, al tipo de cambio de hoy) que deberá pagar al fisco mexicano, su fortuna se habrá desplomado en más de 60 por ciento en un año, al pasar de 11 mil a cuatro mil 500 millones de dólares.
Nada más en el caso de Elektra, el último valor de mercado registrado en enero de esta año, cuando decidió retirarse de la bolsa, era de 77 mil millones de dólares, cifra que equivale a menos del doble del pago de los 48 mil que deberá entregar al fisco el empresario.
Hay que recordar que el dos de diciembre del año pasado, en su última cotización en los mercados financieros, las acciones de Grupo Elektra cayeron 71 por ciento, con lo que el empresario perdió cinco mil 500 millones de dólares. En ese momento Grupo Salinas se quejó de que grupo Elektra se quejó de que la Comisión Nacional Bancaria y de Valores (CNBV) había ordenado a la Bolsa reanudar la compraventa de acciones. Ese fue uno de los principales golpes financieros que recibió Salinas Pliego en el último año.
Sin embargo, el mayor golpe jurídico fue el que le atizó la Suprema Corte de Justicia al negarle su intocabilidad. La decisión judicial significa alrededor del 60 por ciento de la deuda total de 74 mil millones de pesos que arrastra el empresario y que se encuentran en diversos litigios algunos desde el gobierno de Vicente Fox.
El empresario respondió con un comunicado de 310 palabras, de las cuales 18 son adjetivos para denostar a los ministros de la Suprema Corte y a la Cuarta transformación, incluyendo a la presidenta Claudia Sheinbaum.
Con ello Grupo Salinas intentó este jueves, sin argumentos, evadir su responsabilidad y tratar de convencer a la sociedad y a sus seguidores de que la sentencia del máximo tribunal de justicia del país en su contra tiene fundamento político y no legal.
El texto comienza con un ataque a los ministros de la que llama “espuria Suprema Corte” que supuestamente “asestaron el golpe fulminante a la justicia y al Estado de Derecho en nuestro País”. “Los ministros del acordeón omitieron deliberadamente analizar el fondo jurídico y considerar el evidente acoso político en nuestra contra; y desecharon el litigio público más relevante de la historia reciente del país: más de doce años de procesos judiciales”, dice el comunicado.
Intenta confundir a la sociedad para que vea el trasfondo político y no un caso en el cual Estado intenta cobrar lo que debe a un particular. Por eso señala las “285 menciones en contra nuestra en las conferencias matutinas de López Obrador y Sheinbaum; campañas millonarias de desprestigio, hostigamiento administrativo permanente y un violento linchamiento mediático contra nuestro presidente fundador, Ricardo Benjamín Salinas Pliego”.
Por cierto ahí incurre en una media verdad, pues Elektra, la empresa a la que más se obliga a pagar impuestos en la sentencia de la corte, fue fundada en 1950 por Hugo Salinas Rocha, abuelo del actual presidente del grupo.
Con faltas de sintaxis, el documento menciona en tres ocasiones que a decisión fue ordenada por el Ejecutivo Federal, insultando la libertad de los ministros electos en las urnas, y hasta se refiere con sus nombres a dos ministras: “Es tanto su descaro que ni siquiera abordaron el evidente sesgo dogmático y la dolosa falta de imparcialidad de ministras como Lenia Batres y María Estela Ríos, tripuladas por su resentimiento personal y prejuicio hacia el señor Salinas Pliego”.
Desde luego, amenaza con llevar este caso a cortes extranjeras: “Las resoluciones emitidas en esta instancia nos obliga (léase la falta de sintaxis) a acudir a otras vías, incluso en el ámbito internacional, con el propósito de asegurar la plena garantía y protección de nuestros derechos humanos, exigiendo la eliminación de los cobros dobles inconstitucionales y las multas desproporcionadas, y exhibiendo ante los ojos del mundo todas las pruebas de la persecución política sistemática en contra del señor Salinas Pliego y del autoritarismo de la mal llamada Cuarta Transformación”.
Y asegura que “las consecuencias de estas resoluciones van mucho más allá de Grupo Salinas y sus empresas. Con ellas, la Corte espuria ha legitimado la violación de derechos humanos básicos de ciudadanos, trabajadores y empresas (como si no pagar impuestos fuera un derecho humano), avalando cobros dobles inconstitucionales e inmorales sin garantía alguna ni defensa.
Fueron tres mil 660 caracteres cargados de amargura, escritos por un hombre que creyó rey intocable, al negarse a pagar lo que debe, aunque jurídicamente esté obligado a hacerlo.








