Entre sus cómplices se encuentran se encuentran colaboradores mexicanos, el Cártel de Sinaloa y los Z
WASHINGTON.- Nicolás Maduro y su esposa, Cilia Flores, están detenidos en una cárcel federal de Brooklyn, en Nueva York, mientras esperan una sentencia dentro del juicio por tráfico de drogas y tenencia de armas.
El venezolano que no es considerado presidente legítimo de Venezuela, fue conducido a la prisión de alta seguridad del Distrito Sur de Nueva York, tras ser capturado el 3 de enero en Caracas en una operación militar estadounidense, la querella lo incrimina como presunto integrante del Cártel de los Soles, de financiar actividades criminales y garantizar rutas seguras para la droga, con lo que obtuvo beneficios económicos multimillonarios.
De acuerdo con la DEA, mediante la asociación delictiva con venezolanos y extranjeros, los fondos obtenidos de acciones delictivas «habrían sido blanqueados a través de sistemas financieros internacionales, sociedades interpuestas y testaferros.
Entre los cómplices de Maduro, que convirtió a Venezuela en un narcoestado, utilizando el poder del gobierno para proteger y facilitar envíos masivos de cocaína con destino a Estados Unido, se encuentran colaboradores mexicanos, el Cártel de Sinaloa y los Z, entre otros cómplices considerados narco-terroristas.
También se han descubierto la colaboraron de las FARC, el ELN y el Tren de Aragua, “brindando protección y apoyo a cambio de beneficios”, señala la acusación, en un sistema calificado como patronazgo.
En Caracas, Venezuela, Nicolasito -el hijo de Maduro- dijo que su papá se encuentra “bien y fuerte” y comunicó a los venezolanos “que no se sientan tristes… los abogados nos han dicho que está fuerte. Dijo que no estemos tristes, que ‘nosotros estamos bien, somos unos luchadores’”,
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