POR FRANCISCO SALGADO F.
Soberanía y dignidad, tras el cierre de filas en el Senado.
Como mexicanos, en lo particular, ¡Primero México!
Y en un momento de definiciones históricas para la nación, el Senado de la República ha levantado un muro de dignidad frente a las presiones externas.
Bajo el liderazgo de Ignacio Mier Velazco, coordinador del Grupo Parlamentario de Morena y presidente de la Junta de Coordinación Política, el mensaje ha sido contundente en respaldo a la postura presidencial: México no aceptará el injerencismo como moneda de cambio en la relación bilateral con el gobierno de Donald Trump.
La defensa de la Constitución frente a la embestida
La postura del Senador Mier no es solo un acto de lealtad política, sino un ejercicio de rigor constitucional. Ante los recientes intentos por parte del Departamento de Justicia de los Estados Unidos de señalar a ciudadanos mexicanos —incluidos representantes populares— sin el sustento de pruebas plenas, Mier ha sido claro: la legalidad no puede ser un instrumento de golpeteo político.
Defender el debido proceso y la presunción de inocencia no es un acto de encubrimiento, sino la salvaguarda mínima de cualquier Estado de derecho. Como bien ha señalado el coordinador parlamentario, permitir que un señalamiento sin pruebas vulnere a un connacional sentaría un precedente peligroso donde cualquier mexicano podría ser blanco de agendas electorales extranjeras.
Unidad nacional en torno a Claudia Sheinbaum
El Grupo Parlamentario de Morena ha sido enfático en su respaldo total a la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo. En ella, el Senado reconoce a una líder con el temple y la inteligencia necesarios para navegar una relación compleja de tres mil kilómetros de frontera y una profunda interdependencia económica, sin sacrificar un ápice de la soberanía nacional.
Este cierre de filas es un llamado a la unidad de todos los sectores del país. La lucha que libra el Gobierno de la República tiene frentes claros:
* Contra la corrupción que heredaron los sexenios del pasado.
* Contra el crimen organizado y el narcotráfico, con una estrategia que prioriza la inteligencia y el mando civil.
* Contra el injerencismo, manteniendo la diplomacia como la vía para dirimir controversias, pero siempre desde el respeto mutuo.
La postura del Senador Ignacio Mier debe resonar en cada rincón del país. Como mexicanos, la prioridad debe ser siempre la patria. La justicia debe ser implacable, y como se ha dicho en el seno de la Cámara Alta: «debe caer quien tenga que caer», pero siempre bajo el marco de nuestras leyes y nuestras instituciones.
México enfrenta hoy una de sus pruebas más grandes en política exterior. Sin embargo, con un Senado cohesionado y una Presidenta que no se doblega, el mensaje para el mundo es nítido: México es una nación libre, soberana y autodeterminada que exige respeto a su dignidad.








