México tuvo su primer victoria en juego inaugural de Copa Futbolera y el Estadio Azteca, es el primero en la historia en recibir tres inauguraciones
Por Juan Carlos Gutiérrez Castillo
CDMX.- Siguiendo su historia agridulce de amor y desdén con un deporte al que le ha otorgado todo, y hasta ha prestado para darle, recibiendo nada, o muy, pero muy poco a cambio, México establece hoy un doble récord en la historia del fútbol mundial.
Un récord que hasta ahora ha sido increíble y ridículamente amargo y que hoy cambia su sabor a uno más dulce, con el 2-0 contra Sudáfrica por fin logra su primera victoria en un juego inaugural de Copa del Mundo.
Desde que este torneo comenzó a jugarse hace 96 años, México ha sido junto con Brasil, el seleccionado que más veces ha protagonizado el evento inicial del torneo que inició en 1930 en Uruguay y del que fue el protagonista del primero de todos los juegos en su historia.
En aquél primer juego en la historia de los mundiales en 1930, que perdió 1-4 ante Francia, México sostuvo el primero de siete encuentros inaugurales de los 22 mundiales disputados hasta 2022.
Por cierto, una entrevista realizada a finales de la década de los 80´s por la extinta cadena oficial Imevisión al ya fallecido portero mexicano en ese Mundial de 1930, Óscar Bonfiglio, citaba al mexicano Dionisio «Nicho» Mejía, como el primer ser humano que pateó una pelota en estos torneos, tras el primer silbatazo.
Este jueves en el estadio Azteca (o como por estos días quieran llamarle), jugó su octavo partido inaugural, lo que le permite imponer marca en ese rubro y, además, será el tercer país en albergar un duelo inaugural.
Su saldo no es positivo, sino todo lo contrario: En esos siete juegos ha perdido cinco, (que pudieron ser tres de no ser por el gol de Rafael Márquez con el que México evitó la derrota ante Sudáfrica en Johannesburgo hace 16 años, justo como hoy, para un empate 1-1.
El otro empate fue en México 1970 cuando en su primer Mundial en casa igualó a cero con la entonces Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas (URSS), que en su uniforme traía en el alfabeto cirílico de ese país la leyenda CCCP, despertando la chispa en el perpetuamente recordado cronista y periodista Don Ángel Fernández Rugama.
Y dijo el voz de la voz «eléctrica»: «¿Quieren saber qué significan esas letras CCCP amigos?, pues ahí les va: Cucurrucucu Paloma», poniéndole el toque pícaro, mexicano a los millones que presenciaron por vez primera ese juego que fue el primero en la historia de los mundiales en ser transmitido en vivo (no diferido) a todo el mundo, toda vez que los satélites ya estaban sincronizados allende la atmósfera terrestre.
Y hoy 11 de junio, justo 16 años después de la inauguración en Sudáfrica, logra su primera victoria en un acto inaugural. Todos los demás países que han albergado la Copa Mundial Jules Rimet, o FIFA (desde 1974) más de una vez, como Italia, Francia, Alemania y Brasil han ganado ya el torneo de manera repetida.
México, ya lo logró.

JULIAN QUIÑONES logró el primer gol para México al minuto 9 del encuentro contra Sudáfrica en el juego inaugural
Otro récord, podría decirse, es que un mismo estadio, en este caso el Azteca, será el primero en la historia en recibir tres inauguraciones y ha sido, hasta ahora el único en cerrarlo, junto con el Maracaná de Río de Janeiro (1950 y 2014).
Esto, no cabe duda razonable alguna, pone al «Coloso de Santa Úrsula» («bautizado» así por el propio Ángel Fernández) como el recinto futbolístico más importante del orbe, por encima del propio Mracaná, el Vespucio Liberty (Monumental de Núñez o Monumental de River Plate) en Buenos Aires, Santiago Bernabeu en Madrid, o Wembley en Inglaterra.
Orgullo mexicano, máximo referente de este país en el deporte mundial, desde su inauguración hace ya 60 años (29 de junio de 1966), el Estadio Azteca llega sólido, fuerte, renovado y dispuesto a albergar su tercera Copa del Mundo.
Las dos ediciones previas, hace 40 y 56 años han sido las más significativas en la historia de las Copas Mundiales, en las que se encumbraron y catapultaron a la historia los dos más grandes íconos del fútbol de la historia: Edson Arantes Do Nascimento «Pelé» y Diego Armando Maradona.
En esta ocasión la final no se jugará en México, ni en el Azteca….será en el vecino país de arriba y si bien es 99 por ciento seguro que este país no ganará el torneo, no dejará de ser el país que seguirá siendo el que marca el rumbo histórico en la organización del torneo.
Pero por lo visto en los últimos días…y horas, no será el campeón de la anfitrionía como sí lo fue en México 1970 y en México 1986, cuando se vivían tiempos más civilizados y con menos confrontación social.
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