DroneShield, empresa australiana de tecnología de defensa especializada en sistemas antidrones y soluciones de guerra electrónica, ofrece sus servicios especializados tanto en Estados Unidos como en México
La empresa australiana integró su plataforma DroneSentry-X Mk2 al vehículo no tripulado ULTRA, desarrollado por Overland AI, para crear una solución móvil capaz de vigilar simultáneamente los dominios terrestre y aéreo.
La protección contra drones comienza a abandonar las instalaciones fijas para convertirse en una capacidad móvil y autónoma. DroneShield y la empresa estadounidense Overland AI anunciaron la integración del sistema antidrones DroneSentry-X Mk2 en ULTRA, un vehículo terrestre no tripulado diseñado para operar en terrenos complejos y ambientes disputados. La combinación busca fortalecer la seguridad de las operaciones terrestres mediante una plataforma capaz de desplazarse, vigilar el espacio aéreo y detectar amenazas sin exponer directamente al personal.
ULTRA es un vehículo táctico autónomo con tracción todoterreno, estructura modular y capacidad para transportar diferentes cargas útiles. Su diseño le permite realizar misiones de reconocimiento, vigilancia perimetral, apoyo logístico y protección en lugares donde los vehículos convencionales o la infraestructura fija tienen dificultades para operar. Al incorporar el sistema de DroneShield, la unidad mantiene su movilidad terrestre mientras extiende la vigilancia hacia el espacio aéreo circundante.
El componente tecnológico central es DroneSentry-X Mk2, una plataforma definida por software que utiliza el motor de inteligencia artificial RfAI para detectar, identificar y rastrear en tiempo real drones conocidos y desconocidos. A diferencia de los sistemas estáticos, puede instalarse en vehículos, embarcaciones o posiciones temporales y recibir actualizaciones periódicas para reconocer nuevos perfiles de radiofrecuencia, tácticas operativas y modelos de aeronaves no tripuladas. Dependiendo de su configuración y de las disposiciones legales aplicables, también incorpora capacidades de mitigación electrónica.
La interoperabilidad entre ambas plataformas ya fue demostrada en condiciones representativas de operaciones de defensa, de acuerdo con las compañías. La integración permite que el vehículo autónomo conserve una vigilancia persistente del entorno aéreo y proporcione alertas tempranas a los operadores, aumentando el tiempo disponible para evaluar y responder ante posibles amenazas. El desarrollo refleja una tendencia creciente dentro de la industria: conectar vehículos robóticos, sensores, inteligencia artificial y sistemas de guerra electrónica dentro de una misma arquitectura operativa.
En México, la modernización de las capacidades antidrones también ha seguido una evolución gradual. En los últimos años, diferentes instituciones públicas y federales han incorporado tecnología de DroneShield y otras soluciones de detección y mitigación electrónica para proteger instalaciones estratégicas y reforzar operaciones de seguridad pública y defensa. La participación de integradores nacionales ha sido relevante en este proceso: Soluciones Tecnológicas & Protección Aeroespacial, empresa conocida como ONER, ha intervenido en diversos proyectos relacionados con capacidades antidrones, adaptando e integrando tecnologías de fabricantes internacionales especializados como DroneShield a los requerimientos operativos de las instituciones mexicanas.
ONER también estuvo a cargo de un proyecto destinado a proteger Palacio Nacional mediante la integración de tecnología de otra marca especializada. Con ello, la empresa ha consolidado un modelo orientado a seleccionar e implementar las soluciones más innovadoras del mercado, de acuerdo con las necesidades operativas de cada cliente.
La colaboración entre DroneShield y Overland AI anticipa una nueva generación de sistemas de seguridad capaces de desplazarse de manera autónoma y proteger la tierra y aire.









