Por Gregorio Ortega
LA COSTUMBRE DEL PODER
Su defecto es el engreimiento. Que se hable de nosotros, aunque sea mal, decidieron Andrés Manuel y sus vástagos, pues están convencidos de ser amados y estar protegidos por el cariño de ese México bueno y sabio, agradecido por los plásticos del bienestar.
El nuevo juego de espejos se inauguró con la misiva política-ideológica de Andrés Manuel López Beltrán a Donald Trump, y creció con una pregunta: ¿están disfrutando del espectáculo? Deduzco que los López Obrador y los López Beltrán rellenaron sus palomitas, puesto que creen tener la sartén por el mango, e impondrán las nuevas reglas del juego de imágenes y, como gran premio, MORENA conserva el poder en Sinaloa, con el amago -o la caja china, como sugiere calificar la estupidez un amigo- de Rubén Rocha Moya para agradecer la cancelación de la visa, y también se quedará con el Congreso en las próximas elecciones, además de algunas o muchas gubernaturas.
¿Participaron en el diseño de esta estrategia que aspira a que la imagen de AMLO y la titular del Ejecutivo recuperen el escenario electoral, o fue iniciativa del propietario de Palenque y su chiquilín “Andy”?
Por lo pronto, el registro de los auténticos problemas que diezman el presente y cancelan el futuro, desaparece o se difumina sobre el escenario de la discusión pública acerca de lo que es necesario hacer para recuperar la República y la dignidad. El amo y señor de La Chingada sabe que la moneda está en el aire, y que puede darse por beneficiado si cae de canto y así permanece unos meses, en la incertidumbre, lo que le compra tiempo y voluntades para tejer una urdimbre que les garantice -a él y a sus vástago y hermanos- esa libertad que nunca tuvieron, porque fueron pobres de solemnidad, y ser libre tiene o requiere de una primera condición: la capacidad de decidir lo que comes y lo que vistes. Sólo hay que revisar los imágenes previas al año 2000, cuando iniciaron las vacas gordas.
¿Disfrutan -desde la oposición- del espectáculo? Christopher Landau el viernes recibió respuesta de los destinatarios de su pregunta, y temo que quien cayó en el juego de estos mexicanos nada tontos, es el funcionario estadounidense, pues entre el 16 y el 22 de agosto las víctimas fueron Andrés Manuel y su hijo “Andy”.
En algún momento Julio Scherer García me comentó sobre la fama y el apoyo que los mexicanos dieron a José “Toluco” López: “Siempre estamos con las víctimas”. ¿Será? La apuesta de AMLO es clara, necesita que la fanaticada los apoye, como creyeron en los ídolos deportivos.









