*Al regreso, durante una breve escala que él (Salinas) hizo en esta ciudad, porque debía continuar a Tampico a causa de desastres naturales, hizo un breve aparte conmigo, a la escalerilla del TP-1. Me tomó del brazo, me vio a los ojos y preguntó: –¿Qué puedo hacer por usted? Dígame, Gregorio, ¿qué puedo hacer por... Más [+]...