La industria alimentaria en México lleva años refinando un objetivo que parece sencillo, pero no lo es: que cada producto salga igual, siempre. Misma textura, mismo gramaje, misma apariencia y el mismo comportamiento en cocción o consumo. Esa consistencia, que el cliente da por sentada, se construye con procesos cada vez más controlados. En ese... Más [+]...