Por Mouris Salloum George En “¡Que viva México!”, esa obra de cine silente, muda –como todas las tragedias actuales, de las que nadie quiere hablar y todos tapan con la cobija del soborno o del chantaje– plasmó el amor por este país que? lo llevó a retratar las infamias del campo hidalguense. Sergei Eisenstein, el... Más [+]...