Por Gregorio Ortega Molina *Nuestra obligación, como mexicanos y electores, es esforzarnos por conocer la razón, el motivo, la causa de sentir la necesidad de llamar “La Chingada” ese rancho que, según él, le llegó en propiedad como herencia de su padre. ¿Se ha exhibido la escritura pública? ¿El testamento? Ya no... Más [+]...