Francisco Medina CIUDAD DE MÉXICO, 28 de agosto.- Entra Fausto a su estudio acompañado del perro, quien ladraba cada vez que se expresaba de Dios o mencionaba palabras celestiales. Uno espíritus advierten que dentro del perro hay alguien encerrado. Fausto hace una especie de conjuro, poniendo un signo frente al perro y éste sale de... Más [+]...