El diseño de una oficina no empieza en los muros, la iluminación o la distribución de los escritorios. Empieza, muchas veces, en el punto donde cada colaborador pasa la mayor parte de su jornada: el asiento. Una silla adecuada puede favorecer la concentración, reducir molestias físicas y mejorar la experiencia diaria de trabajo. Una mala... Más [+]...