Por Mónica Herranz* Generalmente digo, entre broma y broma, que vamos al psicólogo como cuando vamos al dentista, o sea, cuando el dolor es ya insoportable. Freud decía que todo chiste o broma encubre siempre una verdad, y mi broma respecto a acudir al psicólogo no cae en la excepción. Idealmente deberíamos ir al... Más [+]...