FRANCISCO RODRÍGUEZ Las historias chuscas de los tiranos latinoamericanos no tienen fondo. Hubo un dictador dominicano que, cuando murió su mamá, mandó a levantar un enorme faro en su honor. Lo mismo que la madre del patriarca boliviano que confesó: “Si hubiera sabido que mi hijo iba a ser presidente, le enseño a leer y... Más [+]...