Por Roberto Fuentes Vivar
Este lunes inició la semana con una información que trasciende la inmediatez de la noticia y se coloca como un tema que rondará por meses y hasta por años parte de la agenda nacional.
Se trata del Plan México, presentado por la presidenta Claudia Sheinbaum y que busca sentar las bases para el desarrollo nacional y toma en cuenta algunas políticas que en su momento fueron exitosas, como la sustitución de importaciones, y otras profundamente arraigadas en la idea de una Cuarta Trasformación que busca el bienestar de la población y no de unos cuantos privilegiados.
Es un plan ambicioso que está conformado de 13 metas cuyo objetivo es hacer de nuestra nación el mejor país del mundo disminuyendo la pobreza y la desigualdad y el cual incluye un portafolio de inversiones, nacionales y extranjeras, de 277 mil millones de dólares.
Fuera de las palabras, creo que el diagnóstico es realista y sin concesiones, sobre todo en el aspecto que presentó el secretario de Hacienda, Rogelio Ramírez de la O, y que demuestra cómo China ha ganado terreno en la economía global, mientras que el bloque conformado por México, Estados Unidos y Canadá, ha perdido peso.
Me pareció interesante la participación del secretario de Economía, Marcelo Ebrard, aunque la idea de que el plan es “una carta de navegación” ya lo había expuesto con anterioridad al referirse al Plan Nacional de Desarrollo.
Me gustó especialmente la participación de Altagracia Gómez, coordinadora del Consejo Asesor de desarrollo Económico, al dirigirse a los empresarios: “Este plan está hecho para pensar en grande: Confíen en México, para invertir, mejor en México; para producir, mejor en México; para consumir, mejor en México; si quieren vacacionar, mejor en México; para estudiar, mejor en México; para trabajar, mejor en México. Con el Plan México, la invitación es que hoy elijan a México, es la única apuesta que a largo plazo nunca nos va a hacer perder”.
También me pareció oportuno el siguiente párrafo de la presidenta Sheinbaum: “El objetivo es seguir haciendo de México el mejor país del mundo. Nuestro país es una potencia cultural y nuestro objetivo es disminuir pobreza, desigualdades, pero que cada uno de los mexicanos y mexicanas sepa que hay plan, que hay desarrollo, que frente a cualquier incertidumbre que venga en el futuro próximo, México tiene un plan y está unido hacia adelante”, destacó desde el Museo Nacional de Antropología.
Pero quizá lo más importante es destacar las metas, que textualmente son las siguientes:
1. Pasar de la economía número 12 a la décima en el mundo.
2. Elevar la proporción de inversión respecto al PIB, arriba del 25%.
3. Generar 1.5 millones de empleos más.
4. 50 por ciento de la proveeduría y el consumo nacional, serán hechos en México en los sectores textil, calzado, mobiliario y juguetes.
5. Aumentar en 15% de contenido nacional.
6. El 50% de las compras públicas serán de producción nacional
7. Vacunas hechas en México
8. De 2.6 a un año reducir los trámites para la inversión en México.
9. Incrementar 150 mil profesionistas y técnicos anuales adicionales a los que ya se generan
10. Sostenibilidad ambiental empresarial.
11. 30% de PYMES con acceso a financiamiento.
12. Ser uno de los cinco países más visitados a nivel mundial
13. Disminuir la pobreza y la desigualdad
Incluso en la presentación se detalló que para cada una de las 32 entidades de la República hay un plan, hay un proyecto, hay metas “y el objetivo es que todas y todos seamos parte de la construcción de este Plan México”, dijo la presidenta.
Otro tema es relanzar el programa “Hecho en México”, así como promover Polos de Desarrollo y de Bienestar, a partir de vocaciones regionales, que esta es la gran visión que tenemos. Inició en el sexenio pasado con los Polos de Bienestar en el Istmo de Tehuantepec y la visión es desarrollar esto para todo el país.
Pero quizá Sheinbaum sintetizó yodo el plan en las siguientes palabras: “como ustedes pueden ver, son metas ambiciosas, por ejemplo, pasar de ser la economía 12 en el mundo a ser la décima economía mundial, de ese tamaño es nuestro objetivo”..
Un tema más es incrementar, elevar la proporción de inversión respecto al PIB arriba del 25 por ciento y un dato más de lo que se pretende es que 50 por ciento de la proveeduría y el consumo nacional sean hechos en México, ese es el objetivo en los sectores, por lo menos, textil, calzado, mobiliario, de juguetes y algunos otros, en donde el diagnóstico refiere como estas ramas industriales se encuentran devastadas con el cierre de cientos o miles de fábricas.
Desde luego se cuenta con un cronograma con fechas para el inicio de trabajos entre empresarios, universidades, gobierno en los proyectos estratégicos de desarrollo tecnológico y científico nacional.
Para el 17 de enero, se prevé una nueva publicación de los incentivos para la relocalización de las empresas en nuestro país con metas más ambiciosas. Ese mismo día se presentará la iniciativa de la Ley Nacional de Digitalización y Simplificación de Trámites presentada al Congreso de la Unión.
Del 20 al 24 de enero, comenzarán los grupos de trabajo para el desarrollo de proveeduría en nuestro país, es decir: qué importamos por sector, y qué podemos producir en México, y qué incentivos necesitamos para que se produzcan en nuestro país; en dónde pueden estar, cuál es la visión; dónde están los recursos naturales, los recursos humanos y lo que necesitamos para que se den estos incentivos para que haya una proveeduría nacional y disminuyan de manera planeada las importaciones.
Dentro de todo este gran proyecto, hay un plan para aeropuertos, que hay también inversión pública y una parte de inversión privada; un plan de energía, en donde vamos a aumentar la capacidad de generación de 356 terawatts hora a 413 terawatts hora; una parte con gas, otra parte con energía renovable, aumentando de manera muy importante la solar y la eólica, pero teniendo respaldo.
En fin, como dijo la presidenta “México tiene un plan y está unido hacia adelante”.
Dice el filósofo del metro: una política íntegra, para un plan integral.




