FRANCISCO RODRÍGUEZ Veintidós meses después, todo está más enredado que un queso oaxaqueño. Pero en el inicio, en el trayecto y en las puntas de la madeja han quedado las huellas de los culpables de tanto desvarío, de los auténticos instigadores del desmadre: a saber, la ignorancia, el odio, la soberbia y la absoluta incompetencia... Más [+]...