WASHINGTON.- El presidente Donald Trump encabezó este 24 de febrero 2026 la ceremonia del Estado de la Unión 2026, para rendir cuentas al Congreso y a todo el país de las acciones de su administración en su segundo mandato, en el que destacó las acciones de seguridad para mantener su nación más segura que nunca, mediante fronteras seguras y deportaciones masivas de ilegales.
De México, comentó que está controlado por cárteles asesinos; son narcoterroristas que están por caer, como lo logró con el capo apodado El Mencho, recién emboscado y muerto en México por fuerzas armadas mexicanas.
Los 10 puntos centrales que impactan a migrantes del discurso del Estado de la Unión 2026 de Trump
- Frontera blindada: Trump proclamó que la frontera está “más segura que nunca”, al asegurar que en los últimos nueve meses no se registraron cruces ilegales. El presidente insistió en mantener una política de “fronteras cerradas” como pilar de la seguridad nacional.
- Adiós a la migración ilegal: el mandatario estadounidense subrayó que solo se permitirá el ingreso a quienes lo hagan de forma legal, bajo la condición de que “amen a nuestro país” y trabajen duro para mantenerlo.
- Ofensiva contra las “ciudades santuario”: Trump exigió el fin de las jurisdicciones que protegen a inmigrantes de la deportación y pidió sanciones para los funcionarios que bloqueen la remoción de extranjeros con antecedentes criminales.
- Restricciones a licencias de conducir: Trump hizo un llamado a los legisladores y les pidió que aprueben la “Ley Delilah”, la cual prohibiría a los estados otorgar licencias de conducir comerciales a inmigrantes indocumentados.
- Endurecimiento de los requisitos para votar (SAVE Act): impulsó la ley “Save America Act”, que busca exigir pruebas de ciudadanía e identificación oficial para votar, con el objetivo explícito de impedir que los no ciudadanos participen en los comicios. Según Trump, esta medida es necesaria para impedir que “extranjeros ilegales” voten y para evitar lo que calificó como “engaños” en los comicios.
- Aplaudió las deportaciones masivas: en medio de las críticas por sus políticas migratorias, Trump defendió su plan e hizo hincapié en la expulsión de lo que calificó como “delincuentes inmigrantes ilegales”, al vincular la presencia de personas indocumentadas con crímenes violentos y tráfico de fentanilo.
- Financiamiento de agencias de control (ICE y CBP): el presidente exigió la restauración inmediata de los fondos para el Departamento de Seguridad Nacional, después de criticar a los demócratas por el cierre parcial del gobierno derivado de la negativa a financiar las acciones de la agencia migratoria federal.
- Beneficios impositivos en sectores clave: aunque dirigidos a ciudadanos que “trabajan duro”, mencionó la eliminación de impuestos sobre propinas, horas extras y seguridad social, medidas que afectan a una gran parte de la fuerza laboral migrante en sectores de servicios y construcción.
- Impacto de la política hacia Venezuela: Trump destacó como un triunfo la captura de Nicolás Maduro y la cooperación con la nueva presidenta encargada, Delcy Rodríguez. Asimismo, aplaudió la liberación de presos políticos y la reunificación de familias.
- Retórica antimigrante y seguridad pública: Trump utilizó casos específicos de violencia para justificar su dureza migratoria. Mencionó el asesinato de Iryna Zarutska, una refugiada ucraniana en Charlotte, Carolina del Norte, a manos de un supuesto migrante.
VCR/LA NACION












