CIUDAD DE MÉXICO, 04 de enero.- La Ciudad de México es una de las metrópolis con uno de los problemas más graves de salud, el llamado fecalismo.Tan solo cada año se emite al aire de esta urbe media tonelada de residuos fecales, principales responsables de la proliferación de enfermedades gastrointestinales; y su origen no solo es de perros y gatos, sino una parte considerable también es de humanos.
La especialista Irma Aburto López de la Facultad de Estudios Superiores (FES) Zaragoza de la UNAM, refiere que el problema es tan grave que si no hubiera luz eléctrica en la ciudad y las heces fueran luminosas, podríamos alumbrarnos con ellas por las noches.
Lamentablemente es tanta la materia fecal expuesta al medio ambiente, que al deshidratarse se convierte en polvo y éste es esparcido por el viento, teniendo así un factor potencial de transmisión de enfermedades como el cólera, la gastroenteritis viral o bacteriana, además de propiciar la proliferación de fauna nociva.
Ante una situación tan grave como esta y poco atendida, habría que ser más responsables y sobre todo si tenemos mascotas, pues cada que los paseamos debemos recoger sus desechos; y en el caso de las personas, cambiar los hábitos y utilizar el sanitario.
AMN.MX/kica








