Antonio Venegas no sólo imprimió palabras, sino que capturó el alma popular de un México que aún resuena en nuestra memoria
Por Bárbara Heredia
CDMX.- En 1980 en pleno Centro de la Ciudad de México, el impresor Antonio Venegas Arroyo cambió la manera en que se hacían los impresos para acercar la cultura al pueblo, ya que imprimió cuadernillos, hojas sueltas con corridos, noticias, cuentos, juegos de mesa, manuales prácticos, recetas de cocina, calaveritas y silabarios para aprender a leer, todo a precios muy accesibles.
Baltazar Brito, director de la Biblioteca Nacional de Antropología e Historia, comenta que los impresos de Antonio Venegas son una auténtica radiografía social de finales del siglo XIX y principios del XX, pues da a conocer todo acerca de la cultura popular, las voces, las noticias, las preocupaciones y alegrías cotidianas de ese tiempo.
Estos impresos eran muy requeridos por la gente, ya que circulaban en hojas de colores muy brillantes, además no sólo los textos eran interesantes, sino que estaban ilustrados con grabados realizado por artistas como Manuel Manilla, José Guadalupe Posada y otros dibujantes que de ilustrar obtenían ingresos.
Las hojas sueltas y los cuadernillos son auténticas joyas del arte y la literatura. Si conservas alguna, atesórala.

AntonioVenegas no sólo imprimió palabras, sino que capturo el alma popular de un México que aún resuena en nuestra memoria, comenta Baltazar Brito, quien es etno-historiador especializado en Estudios Mesoamericanos por la UNAM.
Entre las hojas sueltas impresas, se encuentra la colección de canciones denominada Las Golondrinas, en la que el propio Antonio Venegas comenta:
La presente colección que tengo el placer de dedicaros, está compuesta de las canciones más modernas y escogidas que hasta hoy se conocen.
Si como es de suponerse, colman vuestro delicado gusto, quedará satisfecho una vez más…
Las golondrinas van para España
cruzando el vuelo sin cesar,
cuando se oculta la luz del cesar
buscando un árbol para descansar.
Cuando se van, van muy gustosas,
porque á su patria á llegar van
y en armonía van diciendo:
adiós… hermosa Tenoxtitlán.
Volverán las golondrinas,
volverán, sí, volverán,
volverán á los seis meses,
y á nuestra patria saludarán.
(Se repite el primer verso).
Sois extranjeras, aves hermosas,
y sin embargo… confesáis
que andáis buscando muy cariñosas
el dulce abrigo y aquí lo halláis.

VCR/BH
Fotoportada: Bob Schalkwijk Photography





