Eran parte de un convenio internacional con Japón
CDMX.-En el Zoológico de Chapultepec se registró la muerte de dos pingüinos de Humboldt durante 2025, los cuales formaban parte de una entrega por convenio internacional con Japón.
El 22 de febrero de 2025 murió una hembra de apenas 2 años y 8 meses, la causa registrada en los reportes oficiales fue “choque metabólico”.
A pesar de ser una especie en peligro de extinción, los pingüino de Humboldt son animales que tienen una alta supervivencia en zoológicos
Que un pingüino joven sufriera un colapso metabólico dentro del zoológico Chapultepec se debe al manejo inadecuado.
A esa edad, el animal debería encontrarse en plena etapa de crecimiento y acercándose a su madurez reproductiva, con pocas probabilidades de morir por causas naturales.
Un colapso metabólico implica que su organismo dejó de funcionar correctamente debido a factores como estrés extremo, alimentación deficiente, desequilibrios nutricionales, temperatura inadecuada o falta de supervisión veterinaria.
En especies resistentes en cautiverio como el pingüino de Humboldt, este tipo de colapso simplemente es negligencia.
El segundo pingüino muerto ocurrió el 2 de diciembre de 2025, una hembra de 26 años y 7 meses.
En este caso los registros ni siquiera especifican la causa de la muerte, a pesar de que se trataba de un animal geriátrico cuyo estado de salud debería haber sido monitoreado con especial atención.
Aunque la edad avanzada puede explicar una mayor vulnerabilidad, no se proporciona información.
En los registros de mortalidad de los zoológicos capitalinos hemos detectado en otros animales geriátricos muertes por infecciones no tratadas e incluso por traumatismos.
Lo que demuestra que no se están cuidando adecuadamente a los animales de edad avanzada.
La Secretaría del Medio Ambiente de la Ciudad de México, encabezada por Julia Álvarez, ni siquiera mencionó la muerte de estos ejemplares.
A pesar de que eran parte de un convenio internacional con Japón.
Estos pingüinos llegaron a México entre comunicados oficiales, pero cuando mueren en la “ciudad animalista” de Brugada solo se deja de hablar de ellos.
A esa edad, el animal debería encontrarse en plena etapa de crecimiento y acercándose a su madurez reproductiva, con pocas probabilidades de morir por causas naturales.
Un colapso metabólico implica que su organismo dejó de funcionar correctamente debido a factores como estrés extremo, alimentación deficiente, desequilibrios nutricionales, temperatura inadecuada o falta de supervisión veterinaria.
En especies resistentes en cautiverio como el pingüino de Humboldt, este tipo de colapso simplemente es negligencia.
El segundo caso ocurrió el 2 de diciembre de 2025, cuando murió otra hembra de 26 años y 7 meses.
En este caso los registros ni siquiera especifican la causa de la muerte, a pesar de que se trataba de un animal geriátrico cuyo estado de salud debería haber sido monitoreado con especial atención.
Aunque la edad avanzada puede explicar una mayor vulnerabilidad, no se proporciona información.
En los registros de mortalidad de los zoológicos capitalinos hemos detectado en otros animales geriátricos muertes por infecciones no tratadas e incluso por traumatismos.
Lo que demuestra que no se están cuidando adecuadamente a los animales de edad avanzada.
La Secretaría del Medio Ambiente de la Ciudad de México, encabezada por Julia Álvarez, ni siquiera mencionó la muerte de estos ejemplares.
A pesar de que eran parte de un convenio internacional con Japón.
Estos pingüinos llegaron a México entre comunicados oficiales, pero cuando mueren en la “ciudad animalista” de Brugada solo se deja de hablar de ellos.








