El ex presidente AMLO designó a su hijo Gonzalo López como supervisor honorífico de la obra mal hecha
CDMX, 11 enero 2026.- El presidente nacional del PAN, Jorge Romero Herrera, presentó denuncias ante la FGR y autoridades de anticorrupción por uso indebido de recursos, negligencia criminal, irregularidades técnicas y probables conflictos de interés en la construcción y supervisión del Tren Interoceánico, donde el hijo de AMLO, Gonzalo López Beltrán, fue designado como supervisor honorífico.
Dijo que México merece obras seguras y autoridades que asuman su responsabilidad en la tragedia del tren que se descarriló el 28 de diciembre 2025 y cayó a un barranco del camino Oaxaca-Veracruz, causando la muerte de 14 pasajeros y más de cien heridos.
Agregó que fue irregular la designación de Gonzalo López Beltrán como supervisor honorífico, «sin capacidad técnica y con acceso privilegiado a decisiones relevantes del proyecto, lo cual abrió la puerta a conflictos de interés y presuntos actos de corrupción documentados en audios públicos», en los se escucha que mediante cochupos lograron poner balastro de diferente calibre en las antiguas vías, colocadas desde el gobierno de Porfirio Díaz en el siglo XVIII.
Además se conoció que compraron vagones chatarra británicos con 50 años de antigüedad, y llegando a México los pintaron e incluso taparon partes que no se pintan por seguridad de los engranes. En tanto, que los durmientes no fueron cambiados en su totalidad de la ruta, como se puede observar en el tramo donde se descarriló el Tren Interoceánico, que recorre más de 1,200 kilómetros de vías que son las mismas que usan tanto para llevar pasajeros como para transportar carga con materiales y peso diversos. ¿Se preguntó algún experto si eso es seguro?
El dirigente panista lamentó que ante tantas inconsistencias en la construcción del tren accidentado hayan muerto 14 personas, por lo que reiteró sus condolencias, así como la exigencia de justicia para los familiares de las víctimas, y una investigación profunda, seria y verificable del descarrilamiento. “Ante lo tristemente sucedido, el país necesita certezas, no explicaciones superficiales. Pedimos claridad y apoyo para las víctimas”, señaló.
Jorge Romero recordó que auditorías federales y especialistas habían advertido sobre deficiencias en la infraestructura, señalización y supervisión del proyecto, lo cual genera dudas sobre la calidad de los trabajos recientes y la cadena de decisiones públicas. “Las advertencias estaban ahí. Lo que hoy se cuestiona no es el desarrollo en sí, sino cómo se construyó, cómo se corrigió y cómo se certificó,” enfatizó.
El dirigente panista añadió que la magnitud del daño obliga a revisar también el manejo de contratos, proveedores y posibles conflictos de interés, particularmente en torno al suministro de materiales y la supervisión de obra.
Romero recordó que esta no es la primera vez que una obra prioritaria del gobierno presenta fallas graves. El Tren Maya registró descarrilamientos entre 2024 y 2025, lo que demuestra un problema estructural en la manera en que se planifican y ejecutan estas obras. “Los hechos se repiten bajo el mismo esquema de opacidad y prisa política. El problema no es el terreno ni la mala suerte: es la forma de gobernar”, afirmó.
“El PAN no solo señala: denuncia y actúa”, por lo que exigió al Gobierno Federal y a las autoridades responsables:
- Un peritaje técnico independiente, elaborado por especialistas sin conflicto de interés.
- Revisión integral del Tren Interoceánico y del Tren Maya, para prevenir riesgos futuros.
- Transparencia total en contratos, auditorías, dictámenes y supervisiones.
- Investigación penal y administrativa sobre la cadena de decisiones públicas.
- Suspensión temporal del servicio, exclusivamente hasta que exista plena garantía de seguridad para los usuarios.
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