Prohibir su uso es una salida fácil del gobierno, que deja en manos del mercado negro el negocio de estos dispositivos
Los vapeadores contienen acetato de vitamina E, sustancia tóxica que ocasiona enfermedades respiratorias agudas e incluso la muerte
Por Bárbara Heredia
Aunque la oposición en el Senado de la República hizo énfasis en que con la prohibición de vapeadores o cigarros electrónicos no se terminará su uso y en cambio el mercado negro continuará con la venta simplemente porque hay demanda, con 76 votos a favor de Morena, PT y PVEM; y con los 37 votos en contra del PAN, PRI y MC, la minuta para prohibirlos fue aprobada y enviada al Ejecutivo para su publicación y puesta en marcha en la sociedad.
Así el Senado de la República aprobó la minuta que reforma, adiciona y deroga diversas disposiciones de la Ley General de Salud, un proyecto de decreto para prohibir los cigarrillos electrónicos, vapeadores, sistemas o dispositivos análogos y otras materias, por lo que estará penalizada la fabricación, distribución, venta, exportación o importación de estos dispositivos para fumar, con sanciones que van de 1 a 8 años de prisión y multas que van de 11 mil hasta 226 mil pesos; es decir de 100 a 2,000 Unidad de Medida y Actualización (UMA).
En la sesión del pasado 10 de diciembre, la senadora panista Gina Gerardina Campuzano González dijo que mientras se habla de vapeadores, en México hay una verdadera emergencia porque cada dos horas una mujer muere a causa de cáncer por falta de medicinas. Es decir, se abordan desde tribuna del Senado iniciativas que supuestamente son para cuidar la salud de la población, cuando que el gobierno no logra ni la atención a la salud ni la dotación de medicinas entre la gente que lo necesita.
En cambio, lanza iniciativas como esta de los vapeadores, por lo que “la prohibición no acabará con el vapeo, sino que entregará el mercado al crimen organizado; es un mercado negro multimillonario sin supervisión”, añadió Campuzano González.
El senador Luis Donaldo Colosio Riojas, de MC, señaló que esta propuesta implementa la ruta prohibicionista en materia de cigarrillos electrónicos y vapeadores, la cual es una renuncia del Gobierno Federal a regular, vigilar, y acompañar, porque las prohibiciones son una salida fácil a un problema que no quieren controlar, lo que significa que prohibir es no establecer estándares sanitarios ni investigar con seriedad.
Por el PRI, Karla Guadalupe Toledo Zamora, refirió que los cambios a la Ley en la materia no resuelven los problemas actuales ni los atienden de fondo, pues prohibir el uso de vapeadores no eliminará su consumo, por el contrario, el mercado negro estará activo y circulará entre la juventud, sin una regulación, control sanitario ni supervisión, por lo que su salud se dañará aún más.
La senadora Maki Esther Ortiz Domínguez, del PVEM, mencionó que la reforma va más allá del tema de vapeadores, por lo que es indispensable señalarlo, ya que entre los cambios también está la compra consolidada de medicamentos, de insumos, así como en materia de infraestructura, de tecnología, pues se requiere avanzar en la integración del sector salud, y por eso se plantea un expediente electrónico.
Tan solo las pérdidas para el Estado por el consumo de cigarros «tradicionales», tanto en el sistema de salud como a la economía nacional, ascienden a más de 187 mil 499 millones de pesos, mientras que lo que se recauda anualmente por impuestos a este “producto letal” apenas cubre 23 por ciento de todo lo que el país pierde para la atención de los padecimientos que genera, a pesar de que se ha intentado desincentivar fumar, con fotos de gente enferma o mutilada, con el establecimiento de espacios 100 por ciento libres de humo, de emisiones y eliminación total de la publicidad y/o promoción del producto.
CIGARROS ELECTRÓNICOS y VAPEADORES ATENTAN CONTRA LA SALUD
Amén del debate sobre la premisa social de que la prohibición de los vapeadores no acabará con el uso de estos dispositivos, la gente debe cuidar en forma individual su salud y no adquirir estos productos ni hacerle el negocio a los distribuidores o delincuentes, ya que al igual que los cigarros comunes, los vapeadores y cigarrillos electrónicos contienen sustancias tóxicas y dañinas.
De acuerdo con autoridades de salud, en México, 9.7 por ciento de todas las muertes que se producen en el país se atribuyen al cigarro, y cada año 196 mil 576 personas desarrollan una enfermedad pulmonar obstructiva crónica; 138 mil 930 presentan afectaciones cardiacas y 43 mil 966 padecen neumonía.
La Comisión Federal para la Protección contra Riesgos Sanitarios (Cofepris) informó que la inhalación de acetato de vitamina E encontrado en dispositivos de vapeo constituye un riesgo alto para la salud, al tratarse de una sustancia tóxica que ocasiona enfermedades respiratorias agudas e incluso la muerte.
La Conadic informa acerca del daño a la salud por el uso de estos productos, que quizá quienes fuman no los sientan al momento, pero en forma paulatina acumulan las afectaciones al sistema respiratorio con cada bocanada que dan a vapeadores o cigarros electrónicos:
- Daños cardiovasculares por los cambios en la circulación sanguínea, los cuales pueden causar arterioesclerosis e infartos al corazón.
- Daños respiratorios por la inflamación del tejido pulmonar, causando padecimientos como la enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC), asma y cáncer.
- Daños mutagénicos que aumentan el riesgo de cáncer y alteraciones a nivel reproductivo, como disfunción eréctil.
En Estados Unidos también se ha desincentivado su uso por el daño a la salud que producen. Incluso los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC, por sus siglas en inglés) del Departamento de Salud y Servicios Sociales de EU mantienen una alerta epidemiológica por el peligro a la salud derivado de vapeadores y cigarros electrónicos.
Alex Carll, profesor del Departamento de Fisiología de la Universidad de Louisville, informó que «la exposición a corto plazo de sustancias químicas específicas en los líquidos de vapeadores afecta el funcionamiento del corazón», empezando por las arritmias.
VCR


Amén del debate sobre la premisa social de que la prohibición de los vapeadores no acabará con el uso de estos dispositivos, la gente debe cuidar en forma individual su salud y no adquirir estos productos ni hacerle el negocio a los distribuidores o delincuentes, ya que al igual que los cigarros comunes, los vapeadores y cigarrillos electrónicos contienen sustancias tóxicas y dañinas.





