CIUDAD DE MÉXICO, 23 de abril 2018.- El Fondo Monetario Internacional (FMI) dio a conocer sus proyecciones de crecimiento para la economía mundial para 2018, y en ese entorno para América Latina y el Caribe, en donde México alcanza un crecimiento de 2,6%.
En su informe de abril “Perspectivas de la Economía Mundial” (WEO, por su siglas en inglés) se alinea con lo proyectado por la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL), ratificando una expectativa de crecimiento del 2% para Latinoamérica.
Estas cifras imprimen optimismo en países como Argentina, Brasil, Colombia y Perú, que buscan incorporarse a la Organización para la Cooperación y Desarrollo Económico (OCDE). Sin embargo, el presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, dejó en claro en recientes declaraciones que estas proyecciones no garantizan en nada el ingreso al “club de los países ricos”.
El crecimiento mundial se afianzó en 2017 hasta alcanzar 3,8%, con un repunte notable del comercio internacional. El motor de este repunte fue la recuperación de la inversión en las economías avanzadas, el vigoroso crecimiento ininterrumpido en las economías emergentes de Asia, un repunte notable de las economías emergentes de Europa e indicios de recuperación en varios exportadores de materias primas.
Se prevé que el crecimiento mundial aumente ligeramente a 3,9% este año y el próximo, respaldado por un fuerte ímpetu, optimismo en los mercados, condiciones financieras acomodaticios y las repercusiones nacionales e internacionales de la política fiscal expansiva lanzada por Estados Unidos. La recuperación parcial de los precios de las materias primas debería permitir que las condiciones mejoren paulatinamente en los países que las exportan.
El FMI proyectó un crecimiento del producto bruto interno (PBI) en 2018 del 3,9% para la economía mundial, del 2,9% para los Estados Unidos y del 2% para los países de América Latina y el Caribe. Para la región, esto constituye una significativa recuperación respecto al 1,3% registrado en 2017, y se ve en gran parte explicado por el crecimiento del 2,3% de Brasil – país que genera aproximadamente el 40% del PBI regional. Entre los países con mayores tasas de crecimiento, se encuentran Panamá (5,6%), Paraguay (4,5%), Bolivia (4%) y Perú (3,7%). El informe del FMI subraya además que cualquier evento que afecte negativamente al comercio mundial repercutirá en la actividad económica de Brasil y, por ende, en la actividad de la entera región.
Aunque sus pronósticos no son idénticos, la CEPAL proyecta un crecimiento del PBI del 2,2% para América Latina. Estima que América del Sur crecerá un 2%, El Caribe 1,4% y América Central junto con México 2,6%.
De acuerdo con el Centro Internacional de Comercio y Desarrollo Sustentable (ICTSD), los procesos de incorporación al OCDE son largos ya que además de un sistema democrático y de libre comercio, también requieren el cumplimiento de ciertos parámetros económicos y otros requisitos determinados ad hoc. Los primeros hacen referencia a la búsqueda de igualación de los niveles de ingreso, estructura tributaria u otros parámetros de desarrollo humano y social. Los segundos son más variables y no se encuentran disociados de la coyuntura política.
En este caso, Donald Trump dejó en claro que las proyecciones de crecimiento mencionadas no alcanzan para ingresar a la OCDE. En el caso de Colombia, los requisitos en materia comercial son más amplios -entre otros, prórroga de patentes estadounidenses, desregulación de los precios de los medicamentos o liberalización del sector automotriz. Como reveló días pasados el diario brasileño Folha de São Paulo, Trump también se resiste a la entrada de Brasil a la OCDE, más no así a la de Argentina. El motivo: entiende que sólo el segundo país posee el apoyo político necesario para poder llevar a cabo el paquete de reformas económicas solicitadas.












