• El Crimen Organizado crece impune ante la Ineficacia del Gobierno de Hermelinda Lezama
Por Miguel Fernández
Mientras la Federación y la opinión pública tienen puesta la atención en estados como Michoacán, Nayarit, Veracruz, Baja California, entre otros, la Riviera Maya, que abarca los destinos de Cancún, Playa del Carmen, Tulum y Bacalar, principalmente, se encuentra inmersa en una crisis de inseguridad que amenaza su columna vertebral económica: el turismo. El paraíso convertido en un infierno.
A pesar del constante apoyo militar federal, la crítica recae directamente sobre el gobierno de Hermelinda Lezama, cuyas estrategias locales de seguridad y procuración de justicia han fallado en desmantelar las redes criminales que controlan la extorsión, el secuestro, el narcotráfico y la trata de personas.
La ineficacia institucional a nivel estatal ha creado un «Paraíso de la Impunidad» donde el crimen se siente protegido, afectando profundamente tanto a residentes como a turistas nacionales e internacionales.
I. La Extorsión: El Impuesto Silencioso del Cártel
El delito que más ha crecido y descapitalizado a la clase empresarial en Quintana Roo es el cobro de «derecho de piso» o extorsión.
• Alcance Universal: La extorsión ya no es exclusiva de las colonias marginales; se ha extendido a la Zona Hotelera de Cancún, la Quinta Avenida de Playa del Carmen y el Centro de Tulum. Afecta a hoteleros, restauranteros, dueños de bares, vendedores de souvenirs y transportistas.
• La Parálisis del Negocio: Cifras de las cámaras empresariales señalan que miles de establecimientos han sido obligados a pagar cuotas que ascienden a decenas de miles de pesos mensuales. La negativa a ceder resulta en ataques incendiarios, balaceras o, en el peor de los casos, la ejecución del propietario o gerente. Esto ha provocado el cierre definitivo de cientos de empresas, generando desempleo y una severa contracción de la economía local.
• Falla Gubernamental: La crítica es clara: la Policía Estatal y la Fiscalía General del Estado (FGE) no han logrado desmantelar las células de extorsión. El sector empresarial exige una unidad de inteligencia y reacción que actúe de manera preventiva y no solo reactiva.
II. El Narcotráfico y la Violencia Desbordada
La ineficacia del gobierno de Hermelinda Lezama para fortalecer la inteligencia policial local ha permitido que la Riviera Maya se consolide como un nodo clave para los grandes cárteles.
• Disputa Abierta: La batalla por el control del narcomenudeo (la venta de droga al turista) entre el CJNG, el Cártel de Sinaloa y grupos locales es el motor principal de los homicidios.
• Zona Hotelera Afectada: Las ejecuciones en restaurantes y hoteles de lujo (incluso con la presencia de la Guardia Nacional) demuestran que el crimen organizado opera con una absoluta libertad de movimiento que el aparato de seguridad estatal ha sido incapaz de frenar.
• Flujo de Armas y Drogas: Quintana Roo sigue siendo una puerta de entrada para grandes cargamentos de droga por vía marítima y aérea, lo que evidencia una falla sistémica en los controles y la corrupción que se extiende a los puertos y aeropuertos controlados por diversas autoridades.
III. El Delito Invisible: Secuestro y Trata de Personas
El perfil turístico y la demanda de explotación han convertido a la Riviera Maya en un centro de operaciones para delitos graves que exigen una respuesta institucional especializada, misma que se percibe como ausente.
• El Secuestro de Élite: Aunque no es un delito masivo, los pocos casos reportados son de alto impacto, dirigidos a empresarios o personas con alto poder adquisitivo, lo que revela la capacidad logística de las células criminales. La FGE ha sido cuestionada por la lentitud y falta de profesionalismo en la atención de estos casos.
• Trata de Blancas y Explotación Sexual: El turismo de alta demanda ha disparado la trata de personas con fines de explotación sexual y laboral. Redes criminales, a menudo de origen internacional, enganchan a mujeres y menores de edad (nacionales y extranjeras) con falsas promesas de empleo. La crítica hacia el gobierno es que las inspecciones y el combate a las redes que operan en bares y centros nocturnos son insuficientes o están comprometidas por la corrupción.
IV. El Fracaso de la Estrategia Estatal
La crítica más severa al gobierno de Hermelinda Lezama no es la falta de recursos, sino la falta de voluntad política y la debilidad institucional para sanear sus propios cuerpos de seguridad y justicia.
1. Impunidad Histórica: A pesar de las detenciones realizadas por la Guardia Nacional, la FGE y el Poder Judicial no logran mantener a los delincuentes en prisión. La baja tasa de judicialización y la falta de sentencias sólidas son la principal queja, pues generan la famosa «puerta giratoria» que da confianza al criminal.
2. Dependencia Federal: La estrategia de seguridad se ha basado casi exclusivamente en la coordinación con la Federación y el despliegue de la Guardia Nacional. Esto demuestra la incapacidad de la Policía Estatal y Municipal para generar inteligencia propia y combatir la delincuencia de manera autónoma.
3. Corrupción y Depuración Incompleta: Las promesas de depuración policial han quedado cortas. Persisten las denuncias de corrupción en las policías locales, lo que permite que el crimen organizado compre protección y opere sin interferencias.
V. Consecuencias para el Turismo Internacional
La ineficacia estatal pone en riesgo el estatus global de la Riviera Maya:
• Daño a la Imagen: Los hechos violentos en playas y hoteles son noticias internacionales, obligando a países como EE. UU. y Canadá a mantener sus advertencias de viaje, afectando la percepción de seguridad del destino.
• Costos Adicionales: La inseguridad ha elevado los costos de operación para las empresas turísticas, que deben invertir sumas millonarias en seguridad privada ante la ausencia de una seguridad pública efectiva.
En conclusión, el estado de Quintana Roo vive bajo una doble amenaza: la constante y agresiva presión del crimen organizado y la pasividad institucional para combatirla.
Mientras el gobierno de Hermelinda Lezama no logre sanear la FGE y las corporaciones policiales, el destino seguirá deteriorándose, y la Riviera Maya se consolidará como el ejemplo más claro de la impunidad criminal en México, convirtiendo el paraíso en un Infierno.
Ilustración en portada: Gemini
VCR/MF






