Redacción Vocero
- El gobierno de la 4T limitó la participación de la inversión en materia eléctrica, con la reforma energética
- Iberdrola anunció la venta de sus negocios en México por 4.200 millones de dólares (unos 3.700 millones de euros)
- Al cambiar el Poder Judicial de golpe, queda la incertidumbre de los árbitros que deberán resolver controversias en sectores técnicos especializados, pues no tienen ni experiencia y está de por medio la ideología
CDMX.- Iberdrola es la primer empresa en salir de México con la venta de sus activos, pues prefiere invertir su dinero en otras naciones donde es bienvenida la modernización de redes eléctricas sustentables, pues es evidente que en el país no ve condiciones para mantener sus inversiones, en el marco de un clima de delincuencia organizada y falta de seguridad jurídica a raíz de la reforma al Poder Judicial, por la incertidumbre en los procesos legales que puedan surgir.
En la actualidad, México es el centro de la atención comercial por su cercanía con Estados Unidos, pero se requiere un ambiente que genere certeza y seguridad jurídica para extranjeros y mexicanos que decidan emprender y producir en el país, comentó el especialista en derecho laboral por la UNAM, Martín Morales Quiroga.
Cabe recordar que de las últimas acciones del ex presidente López Obrador se encuentra la promoción de la reforma energética para limitar la inversión externa en materia de eléctrica, así como promover la reforma al Poder Judicial, bajo sus reglas, mediante elecciones nacionales de candidatos postulados previamente al azar y con requisitos mínimos académicos y de experiencia judicial.
De manera que las elecciones judiciales de México de 2025 fueron el domingo 1 de junio de 2025 en México, con candidatos seleccionados por el Poder Legislativo –con mayoriteo de Morena- y por el Poder Ejecutivo que encabeza Claudia Sheinbaum, bajo la organización del Instituto Nacional Electoral (INE) y organismos estatales, presididos por autoridades afines a Morena.
“Quizá al cambiar todas las reglas de golpe nos estamos alejando de la certidumbre que deberían otorgar los árbitros que resolverán controversias en sectores técnicos especializados”, refirió Morales Quiroga.
Fueron los comités del Poder Ejecutivo, Legislativo y parcialmente el Poder Judicial los que seleccionaron a los candidatos y luego los sometieron a una tómbola organizada por el senador que saltó a Morena Gerardo Fernández Noroña, por lo que no hubo una evaluación escrupulosa, sino al azar o al dedazo; ya que muchos de quienes fueron escogidos no reúnen ni la experiencia ni promedio académico de 8, como nuevas reglas para ser electos.
Nadie supervisó a los Comités de Evaluación, pues incluso postularon a quienes no cumplían con el requisito legal de contar con un mínimo académico en licenciatura en Derecho, por lo que el Instituto Nacional Electoral (INE) detectó al menos 37 fuera de la legalidad.
Y las elecciones del Poder Judicial fueron muy pobres; sólo votó el 13 por ciento de la población, lo que no es representativo en una democracia en un país de 139 millones de habitantes.
Los candidatos a magistrados y jueces que participaron en las elecciones judiciales, fueron previamente seleccionados e insaculados tras un proceso poco transparente, por lo que no hay certeza en la conformación del nuevo Poder Judicial que empieza funciones en septiembre 2025.
El especialista en derecho laboral y administrativo agregó que el Sistema Judicial anterior, no era el mejor, sin duda era perfectible, pero era un sistema en el que esa especialización hacía la diferencia entre el mundo de deber, siendo éste su estandarte.
Dijo que estamos generando inseguridad sobre las reglas que pueden regir sobre una decisión de inversión, en un momento estratégico donde la incertidumbre mundial, nos demanda una señal de estabilidad y confianza.
Quizá –agregó- es en este contexto de cambios en el sistema judicial, cuando sería relevante impulsar la creación de Tribunales y Juzgados especializados en materia mercantil o de competencia económica. Tribunales que garanticen la seguridad de que las empresas y el capital está resguardado por la Ley y por un Poder Judicial sólido, imparcial, justo y sin colores.
“Un sistema judicial sin ideologías que otorgaría a cada quien lo que le corresponde según la ley y la justicia”.
Así, Iberdrola que promueve las energías renovables desde hace 25 años en el país, anunció la venta de sus negocios en México por 4.200 millones de dólares (unos 3.700 millones de euros), derivado que tiene expectativas de invertir en otros países, como Estados Unidos, Reino Unido, Brasil y España.
La operación responde a las expectativas de inversión orgánica de 55.000 millones de euros en redes eléctricas de transporte y distribución en sus filiales de los Estados Unidos (Avangrid Networks), el Reino Unido (ScottishPower Energy Networks), Brasil (Neoenergia) y España (i-DE), que supondrán casi duplicar su base de activos regulados hasta alcanzar los 90.000 millones de euros en los próximos años.
Esta estrategia llevó ya a la filial británica de Iberdrola, ScottishPower, a adquirir hace apenas un año por 5.000 millones de euros la distribuidora Electricity North-West, que da servicio en el noroeste de Inglaterra.
La visión productiva de Iberdrola se enfoca en la necesidad de combatir el cambio climático y la reducción de la dependencia de los combustibles fósiles, a través de la electrificación de la economía mediante la inversión en energías renovables, uno de los sectores más atractivos no sólo para proteger el ambiente sino por los beneficios en materia laboral, objetivos que no van en línea con la ideología que se mantiene desde que López Obrador dejó la Presidencia de México.
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