En su gestión, los acordeones en la elección del Poder Judicial y la sobrerrepresentación en el Congreso, no fueron asuntos que violentaran la ley
CIUDAD DE MÉXICO.- Javier Laynez Potisek, ministro en retiro de la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN), cuestionó la renuncia de la magistrada Mónica Soto Fregoso, quien el 28 de agosto 2026 hizo pública su decisión de dejar su cargo en la Sala Superior del Tribunal Electoral del Poder Judicial (TEPJF), por cuestiones personales; lo cual es un pretexto pero no una causa grave.
“Dice la Constitución claramente que la renuncia de un Magistrado Electoral solamente procede por causa grave que debe aprobar el Legislativo”, expresó el jurista en sus redes sociales.
De acuerdo con Laynez Potisek, la carta de renuncia que presentó Mónica Soto no expone ninguna causa grave que justifique la dimisión del cargo. “Se va porque ‘ha tomado la decisión de concluir el ciclo…’ e incluso pone fecha para hacerlo. Seguramente el Senado la aprobará”, vaticinó el ministro en retiro.
Por ello, acusó que interpretar las normas a conveniencia, atropellando la Constitución, “se está volviendo la regla en México”.
“Si la causa grave ya no es requisito para renunciar, ¿qué sentido tiene que la Constitución la exija?”, cuestionó Javier Laynez Potisek, quien ha tenido pocas apariciones públicas desde que culminó su paso por el Alto Tribunal en agosto de 2025 con motivo de la reforma judicial.
Mónica Soto anunció su renuncia durante el Encuentro Nacional de Magistraturas Electorales 2026 y expresó que “por fortuna, los cargos tienen fecha de entrada y de salida”.
La magistrada inició sus funciones en el Tribunal Electoral el 20 de octubre de 2016, electa por un cargo de nueve años, ciclo que concluiría en octubre pasado. Sin embargo, su responsabilidad se alargó gracias a un pacto con las autoridades del gobierno que que hicieron reformas electorales y judiciales, lo que le abrió la puerta incluso de buscar la reelección en los próximos comicios judiciales.
La Constitución establece que su cargo, al no haber sido objeto de renovación en la elección judicial de 2025, permanecerá vacante hasta la próxima jornada electoral de 2028. Con la salida de Janine Otálora Malassis, en octubre de 2025, el pleno del TEPJF estará integrado por solo cinco magistraturas.
Mónica Aralí Soto Fregoso se desempeñó como Magistrada de la Sala Superior del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación (TEPJF) desde noviembre de 2016 y fungió como su Magistrada Presidenta. Su perfil cobró relevancia internacional al ser la primera mujer en presidir tanto una sala regional como la Sala Superior de este órgano. En agosto de 2026.
En su polémica actuación como magistrada validó «la legalidad» de la elección del Poder Judicial, una de las ocurrencias de López Obrador, quien eliminó la carrera judicial y propuso hacer tómbolas para decidir qué jueces y magistrados se iban a elecciones.
La magistrada aceptó que hubo acordeones que señalaban por quién votar, pero: “Sí existen acordeones, pero eso no basta para anular el voto de más de 13 millones de personas.
Esas 13 millones de personas son las que votaron en las elecciones del Poder Judicial, son una mínima parte de los 99 millones 793 mil 821 mexicanos con credencial para votar. Tan solo con esas cifras, la OEA no recomendó a otros países copiar ese modelo de elección.
Asimismo, bajo la conducción de Mónica Soto, el tribunal validó el reparto de diputaciones plurinominales, lo cual fue impugnado por la oposición. Esto permitió que la coalición oficialista de Morena, PT y PVEM obtuviera una sobrerrepresentación parlamentaria de 364 curules, resolución que distorsionó la voluntad popular en las elecciones y con ello el gobierno ha tenido el aval en el Congreso mayoritario de Morena, en todas las iniciativas aunque vayan contra el pueblo: como las modificaciones en la ley de amparo -ya es individual y no colectivo para casos similares- y en iniciativas como las pensiones doradas que afectó a cientos de funcionarios jubilados.












