En Estambul, Turquía, adoran a los gatos, que no tienen que preocuparse por casa ni comida si andan en la calle, cualquier persona o comerciante les dará alimento o les pondrá una cómoda casita o cama para posarse; el gobierno les coloca estaciones de alimento y les financia su atención veterinaria.
A los felinos nadie les dará una patada para quitarlos o sacarlos de algún lugar o mandará a matarlos al considerarlos fauna nociva; al contrario, cualquier minino recibirá cariños y atención veterinaria; si un tendero o dueño de restorán se atreve a tratar mal a un felino, la gente sencillamente no acudirá a su negocio.

Las personas son amistosas con los animales en general, pero en particular llama la atención con los gatos que no se consideran callejeros, sino vecinos comunitarios que pertenecen a todos y que todos tienen la responsabilidad de cuidar.
El gobierno se encarga de financiar veterinarias y sitios para vacunarlos, incluso generan partidas especiales para los refugios o casa hogar que cuidan a los felinos, aunque son pocas ya que por lo general los minimos andan sueltos por las calles que son seguras como hogar, un ejemplo mundial de cuidado animal y de humanismo.
AMX

El gobierno se encarga de financiar veterinarias y sitios para vacunarlos, incluso generan partidas especiales para los refugios o casa hogar que cuidan a los felinos, aunque son pocas ya que por lo general los minimos andan sueltos por las calles que son seguras como hogar, un ejemplo mundial de cuidado animal y de humanismo.














