CIUDAD DE MÉXICO / SEMlac.- Ofelia Medina vive intensamente ser actriz, al igual que el activismo a favor de las comunidades indígenas, que la llevó a fundar en 1990, junto a intelectuales como José del Val, José Zolla, Ludka de Gortari y Francisco Toledo, el Fideicomiso para la Salud de los Niños Indígenas de México (FISANIM) o Fideo, como se le conoce cariñosamente en las comunidades en los Altos de Chiapas.
“No concibo mi existencia como una actriz que hace trabajo social, mi vida sucede así de la alfombra roja a la montaña, así es como es y ha sido”, expresa la actriz, guionista y activista.
Se reconoce como una joven rebelde, que participó en el movimiento estudiantil de 1968, estaba en la preparatoria y a la vez era bailarina, estudió en la Academia Mexicana de la Danza nueve años y participa en eventos de Alejandro Jodorowsky, al que conoció a los 12 años por “el privilegio de estudiar en la Academia”.
En1985 ya conocía a las personas del mundo indígena e intelectual, y supo de la situación de la montaña de Guerrero por Abel Barrera Hernández, antropólogo y defensor de los pueblos indígenas, fundador de Tlachinollan Centro de Derechos Humanos de la Montaña de Guerrero, persona a la que admira y respeta. Él le mostró la realidad de la vida de los pueblos indígenas y juntos fundaron una organización, “Comité de Solidaridad con Grupos Étnicos Marginados”, una de las primeras organizaciones de la sociedad civil mexicana en defensa de los derechos civiles y culturales de los pueblos indígenas, que ahora denominan originarios.
Desde entonces, detalla, trabajamos en ese comité. Después empezamos a defender presos indígenas que no sabían por qué estaban ahí: nadie traducía y las cárceles llenas, no había quién los defendiera, pocos traductores en pocas lenguas, y no tenían conocimiento de los derechos que les da la Constitución Política, describe.
“No tenían quien los defendiera, era una situación crítica que continúa, ha habido algunos avances pero todavía se carece del reconocimiento territorial y cultural de los pueblos originarios”. Comenta que esa actividad la llevó a recibir amenazas de gobiernos locales, policías, judiciales y por algún tiempo tuvo que dejar esas cuestiones.
En 1990 funda Fideo. El pintor oaxaqueño Francisco Toledo es quien aporta el primer fondo y, con un grupo de expertos en la materia, convencen al presidente Carlos Salinas de Gortari de realizar el primer “Diagnóstico de Salud de la Niñez Indígena Mexicana”, para saber por qué los niños indígenas se enferman y mueren.
Recuerda que, con la Secretaría de Salud y el Instituto Nacional Indigenista, coordinaron el Primer Diagnóstico en los albergues. En ese entonces, había más de mil, porque los niños para ir a la escuela tenían que recorrer de tres a cuatro horas desde sus comunidades; entonces había albergues en los que se quedaban de lunes a viernes. Se pesó a los niños, se les tomaron medidas, les sacaban sangre, varias mediciones. El estudio duró un año, de 1991 a 1992.
Encuentran que los niños están desnutridos de forma alarmante, por eso mueren cuando se enferman: no tienen defensas, lo que denominan “desnutrición crónica adaptada”. Las peores condiciones de vida se encontraron en: La Montaña de Guerrero, la zona Huasteca en el estado de Veracruz, el centro de la Península de Yucatán y en los estados de Oaxaca y Chiapas.
Para Ofelia Medina “el crimen social empieza desde que son poblaciones desnutridas”.
En Fideo se hace investigación con el Instituto Nacional de Nutrición y expertos de la FAO, la organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura. Encontraron que el frijol, amaranto y maíz tienen las proteínas de la carne, el huevo y la leche. Por eso, cada vez que cambia la administración sexenal del gobierno, busca al Secretario de Salud en turno para pedirle que incorporen el amaranto a la dieta de las comunidades indígenas, y ¿por qué no? a la dieta de la población en general. “Nunca el gobierno ha aceptado” pero el Fideicomiso insiste en ello desde el año 2000.
Mujer de muchos colores
Como actriz que le gusta representar a mujeres –“nuestras heroínas”–, se define como una mujer de muchos colores. No tiene un libro favorito, tiene varios; al igual que sus obsesiones con las mujeres de la historia, que van desde Frida Kahlo, Sor Juana Inés de la Cruz, Rosario Castellanos y Gertrudis Bocanegra, hasta Nellie Campobello, la Comandante Ramona y Doña Trini la emblemática lideresa de Atenco, defensora de la tierra.
En su más reciente película, representó en su etapa adulta a Amalia Solórzano, esposa del presidente Lázaro Cárdenas. Se trata de 1938: Cuando el petróleo fue nuestro, dirigida por Sergio Olhovich y estrenada en 2025.
Tiene un espectáculo musical en el que representa a Sor Juana Inés de la Cruz, Frida Kahlo y Rosario Castellanos, en el que las musicaliza y le gusta pasar de uno a otro personaje. “Son diferentes tiempos, diferentes situaciones, todas ricas en propuesta humana”. Musicaliza algunos poemas de Sor Juana y pone a Frida Kahlo muy cantadora. También tiene un espectáculo para cada una de ellas. Cada quien su Frida e Íntimamente Rosario de Chiapas.
Como directora, ha dirigido dos documentales: Se construyen sueños (2019), que documenta el proceso de edificación y levantamiento estructural del Conjunto Santander de Artes Escénicas de la Universidad de Guadalajara (UdeG); y La llevada y la y traída”, sobre la Virgen de Zapopan y su recorrido de nueve kilómetros, de mayo al 12 de octubre, de la catedral de Guadalajara a la Basílica de Zapopan, acompañada por más de 30.000 danzantes indígenas y que se convirtió en un largometraje de danzas prehispánicas que realizan los seguidores de la Virgen.
Creció con mujeres muy picudas
Con la disciplina que da la formación en la danza y en las artes dramáticas, tuvo el privilegio de vivir siempre con mujeres fuertes, liberadas, “mujeres muy picudas”. Durante su juventud, no sintió las limitaciones de los 70s por ser mujer. “Las maestras eran más alivianadas que las mamás” recuerda. Sí tenía conocimiento de que la situación de las mujeres era limitada por ser mujeres, fuera de su entorno.
Pero, como dice, “tuve el privilegio de convivir en un entorno sin restricciones por ser mujer”. Como la Academia de la Danza, así como de Arte Dramático y el Çonservatorio Nacional de Música se encontraban en el Centro Cultural del Bosque, atrás del Auditorio Nacional en Chapultepec, tuvo mucha interrelación en el entorno cultural y conoció desde niña a los maestros Julio castillo, Emilio Carballido, Héctor Mendoza, los pilares del arte escénico en México.
Las heroínas actuales
En 1994 participa como asesora y promotora de paz, invitada del Ejercito Zapatista de Liberación Nacional en los Acuerdos de San Andrés. Recuerda que, al inicio de la revolución zapatista, la situación de las mujeres era muy diferente: las tzotziles, las tzeltales no miraban de frente; eran mucho más abiertas las tojolobanes.
“En estos 32 años, lo más notable es eso: el avance de las mujeres zapatistas”, que protestaron porque no quisieron casarse ya por decreto, como le preguntó Sara Lovera.
Trini y la liberación de las mujeres de San Salvador Atenco
Como la labor emprendida por Ofelia Medina ha sido permanente en San Cristóbal de las Casas desde 1994, ha conocido a muchos grupos. Llegaron los Defensores de la Tierra en San Salvador Atenco y conoció a Doña Trini (Trinidad Ramírez), que estaba casada con Nacho del Valle y tenía a su hija América.
Ante la violenta represión estatal de mayo de 2006 de mujeres violentadas por la policía, se organizó el movimiento de Mujeres sin Miedo, junto con Carmen Wenstein y María Novaro, y decidieron apoyar hasta que se logró la liberación de todas, aunque apenas ahora se está empezando a lograr la restitución de derechos.
Sin embargo, coincide con Sara Lovera en que no se ha hecho justicia: Ofelia Medina expresa que siguen los procedimientos brutales que se usaron en Atenco cuando las mujeres son aprehendidas y cuando llegan a la cárcel. Ya no lo debemos permitir, expresa.
Como se recordará, en el Caso de Atenco, durante la detención arbitraria, decenas de mujeres sufrieron agresiones físicas y tortura sexual durante los arrestos y traslados. En 2018 la Corte Interamericana de Derechos Humanos (Corte IDH) declaró al Estado mexicano responsable de tortura sexual y violación de derechos humanos en el caso Atenco.
Envejecer con gracia
Actualmente, la actriz está de gira con la comedia Cómo envejecer con gracia, que rescata la amistad entre mujeres, que “pueden ser diversas y sacar lo mejor de una misma. Acabar con el mito de que si ya no tiene 25 años, no aparentas 40, ya no sirves, somos un despojo social. Las mujeres de 70 años tenemos mucho que decir”, apunta.
Cómo envejecer con gracia es una comedia teatral mexicana, protagonizada por las primeras actrices Ofelia Medina e Isaura Espinoza, adaptada por Susana Alexander. La obra explora la amistad, la madurez y la plenitud, a través del encuentro de dos mujeres distintas que reflexionan con humor sobre el paso del tiempo.
Ha recorrido ya varios estados del país y es una producción de Fernando Botero. Se contrata con empresarios locales.
AM.MX/lm
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agosto 23, 2026
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Ofelia Medina: De la alfombra roja a la montaña zapatista
Por Vocero
CIUDAD DE MÉXICO / SEMlac.- Ofelia Medina vive intensamente ser actriz, al igual que el activismo a favor de las comunidades indígenas, que la llevó a fundar en 1990, junto a intelectuales como José del Val, José Zolla, Ludka de Gortari y Francisco Toledo, el Fideicomiso para la Salud de los Niños Indígenas de México... Más [+]...





