La integración de tecnología agrícola (AgTech), soluciones biológicas y protección de cultivos es clave para optimizar recursos en el entorno actual. Ante este reto, Syngenta reunió a los principales actores de la cadena agropecuaria para transformar la innovación digital en soluciones reales para los agricultores
Con una producción agroalimentaria de casi 290 millones de toneladas en 2024 y más de 550 productos agrícolas, México enfrenta el desafío de sostener su capacidad productiva en condiciones menos predecibles. Proteger las cosechas, mantener la rentabilidad y cuidar los recursos requiere combinar herramientas para cada cultivo y sistema de producción.
Syngenta, compañía de tecnología agrícola (AgTech) basada en ciencia, realizó el encuentro «Innovación que llega al campo», para acercar la innovación a los agricultores mexicanos. La conversación, con actores de la cadena de valor, abordó cómo integrar protección de cultivos, soluciones biológicas y agricultura digital, y la colaboración necesaria para que más agricultores puedan incorporarlas a sus prácticas.
La diversidad del campo mexicano necesita soluciones adaptadas a distintas realidades. La disponibilidad de agua, los cambios en las ventanas de siembra y la presión de plagas y enfermedades refuerzan la necesidad de herramientas para anticipar problemas y tomar decisiones con información.
Según la Oficina Nacional de Administración Oceánica y Atmosférica estadounidense (NOAA), «se estima una probabilidad superior al 90 % de que El Niño sea un evento muy fuerte durante el otoño y el invierno 2026–2027. Datos del Servicio Meteorológico Nacional prevén una temporada 2026–27 con 56 frentes fríos frente a un promedio climatológico de 50, y patrones de lluvia diferentes entre septiembre, octubre, noviembre y diciembre». Para el agricultor, eso puede significar cambios en ventanas de siembra, disponibilidad de agua, presión de plagas y enfermedades y decisiones con menos margen de error.
«Los agricultores mexicanos comparten una misma ecuación: tienen que producir, hacerlo de manera rentable y en condiciones menos predecibles. Ahí es cuando la AgTech cobra sentido: cuando la ciencia, el conocimiento agronómico y la tecnología trabajan juntos para acercar innovación a sus necesidades concretas», señaló Matías Ipiña, director de la unidad comercial Mesoamérica de Syngenta.
La integración de tecnologías amplía las alternativas para los agricultores: la protección de cultivos aporta herramientas frente a plagas y enfermedades, mientras que plataformas como Cropwise® ayudan a dar seguimiento al cultivo y apoyan decisiones basadas en datos. El objetivo es pasar de soluciones aisladas a un manejo integrado, según las condiciones de cada parcela y etapa de producción.
Las soluciones biológicas complementan ese manejo. Los bioestimulantes pueden favorecer la absorción de nutrientes y la tolerancia al estrés ambiental, mientras que el biocontrol aporta alternativas para determinadas plagas y enfermedades. Su desarrollo y uso se apoyan en la ciencia y el trabajo de I+D de Syngenta, además de asesoramiento a campo y recomendaciones ajustadas al cultivo y las condiciones de aplicación.
En México, «el desafío es que la innovación disponible llegue al campo. La capacitación, la experimentación, la demostración y el acompañamiento técnico, junto con el trabajo entre academia, agricultores, empresas e instituciones, son parte de ese camino», agregó Ipiña. Con esta visión, Syngenta busca traducir la innovación en herramientas para acompañar a los agricultores a producir cultivos resilientes y sanos que puedan alimentar a una población mundial en crecimiento, cuidando los recursos y el planeta.















