El pintor mexicano Gunther Gerzso nació en 1915, pero vivió en Europa… Octavio Paz lo calificó como un pájaro solitario, que es la de las almas contemplativas
Por Bárbara Heredia

CDMX.- Hasta el 12 de abril 2026 se presenta en el Museo Carrillo Gil la exposición Gunther Gerzso. Algo en común con el pasado, que reúne 46 pinturas realizadas por el artista entre los años 50 y 90, que denotan su inspiración en la cultura prehispánica pero trascienden a lo contemporáneo.

ROJO- ZUL- AMARILLO Oleo sobre tela, 1966. Obra en el El Museo Carrillo Gil ubicado en Av. Revolución 1608, San Ángel, Álvaro Obregón, CDMX,
La Secretaría de Cultura del Gobierno de México y el Instituto Nacional de Bellas Artes y Literatura, a través del Museo de Arte Carrillo Gil (MACG), presentan esta exposición que incluye 46 obras de las que 13 pertenecen al acervo del MACG y el resto a colecciones del INBAL y privadas, realizadas por Gerzo (1915-2000) que consolidó su lenguaje pictórico tras un ciclo inicial de surrealismo que, de acuerdo con Octavio Paz, fue una inspiración que nunca abandonó.
El curador de la exposición Carlos Palacios, informó que las obras que se presentan desde noviembre 2025 en el Museo Carrillo Gil están organizadas en cinco núcleos temáticos relacionados con 1) la relación con el espacio 2) la piedra como una epidermis herida 3) la modernidad, 4) el muro como analogía del siglo XX Y XXI y 5) el color como experiencia sustancial. Las cuales se presentan con textos de los artistas, curadores e historiadores de arte que convivieron con el pintor.
Como parte del núcleo contemporáneo, Carlos Palacios comenta que en esas obras se hace presente el arte geométrico, en donde la fracción geométrica es el arte concreto basado en la pureza de las formas y de los colores, a través de líneas negras y colores puros como el amarillo y el rojo.
En alguna ocasión, Gunther Gerzo le comentó a Luis Cardoso y Aragón que “sin el pasado prehispánico mi pintura no existiría”.
Mientras que su paleta de color denota que es un artista del siglo XX, quizá influenciado del arte de la primera mitad de esa época en Europa donde vivió de niño, con una gama cromática que tiende a lo temperamental de los tostados y marrones, los amarillo y rojos.
Aunque Gunther Gerzo en su época temprana se enfocó en el surrealismo, Placios destaca que en la exposición sobresale la faceta abstracta del pintor, y aunque en en sus obras hay un vínculo artístico con el pasado de las culturas prehispánicas, al final se presenta como un creador contemporáneo de la pintura latinoamericana del siglo XX.

VERDE-AZUL-AMARILLO-ROJO Oleo sobre masonite, 1974
“Me interesaba destacar esa relación que tiene Gerzso con el pasado, específicamente con las texturas de la arquitectura prehispánica a la que él le da una renovación absoluta desde el ámbito de lo pictórico y la catapulta a la abstracción, que es el gran lenguaje de la utopía del siglo XX”, explica Palacios.
A 25 años de su fallecimiento, la muestra de Gunther Gerzso visibiliza las inquietudes intelectuales del pintor mexicano a través de obras fundamentales dentro de su prolífica trayectoria, mismas que dialogan con las de otros artistas contemporáneos como Marcelo Bonevardi, Lucio Fontana, Andrea Zittel, Helen Escobedo, Vicente Rojo, Georgia O’Keeffe y Graciela Iturbide, entre otros.
Octavio Paz lo llamó la Centella glacial
En el prólogo del libro Gerzso (1973), el poeta, ensayista y premio nóbel de literatura, Octavio Paz, lo llama la Centella Glacial y comenta:

Gunther Gerzso nació en 1915, en México. Pasó su niñez y parte de su juventud en Europa. Regresó a nuestro país en 1942 y desde entonces empezó a pintar, apartado de las tendencias imperantes en ese momento. Condición de pájaro solitario, que es la de las almas contemplativas según San Juan de la Cruz.
En 1950, ya tarde, expone por primera vez en la Galería de Arte Mexicano de Inés Amor. Las primeras obras de Gerzso son de inspiración y de factura surrealista. Fue amigo de los surrealistas que llegaron a México durante la segunda guerra mundial, como Leonora Car-rington, Wolfgang Paalen, Remedios Varo, Alice Rahon y especialmente de Benjamin Péret.
El retrato del poeta francés es uno de los mejores cuadros de su periodo inicial. Pronto abandona la figuración y se interna por el espacio no figurativo. Cardoza y Aragón ve en este cambio una ruptura con el surrealismo. Discrepamos: Gerzso abandona la factura, no la inspiración surrealista.
Aunque el tema es de interés secundario por lo que toca a la pintura de Gerzso, vale la pena detenerse un instante: ¿ realmente la figuración es la línea divisoria entre el surrealismo y la pintura abstracta?

GRIETA Oleo sobre tela, 1992
Se dice que el surrealismo es figurativo porque, a pesar de su desdén por el realismo y la representación de la realidad exterior, hace suya la noción de modelo interior. El surrealismo opone al objeto que vemos con los ojos abiertos, aquel que vemos cuando los cerramos o aquel que descubre la mirada del salvaje, el niño o el loco. Pero en los grandes fundadores del arte abstracto también encontramos conceptos afines al de modelo interior. Kandinsky dijo que el arte obedecía a una necesidad interior.
Para Kandinsky ver era sinónimo de imaginar e imaginar de conocer. El conocimiento artístico es de orden espiritual: en las visiones interiores del artista se reflejan de una u otra manera los arquetipos universales. Por medio de la teosofía Kandinsky redescubre la analogía y la teoría de las correspondencias, esa corriente espiritual que desde el renacimiento no cesa de irrigar y fecundar al arte de Occidente.
VCR/BH


El curador de la exposición Carlos Palacios, informó que las obras que se presentan desde noviembre 2025 en el Museo Carrillo Gil están organizadas en cinco núcleos temáticos relacionados con 1) la relación con el espacio 2) la piedra como una epidermis herida 3) la modernidad, 4) el muro como analogía del siglo XX Y XXI y 5) el color como experiencia sustancial. Las cuales se presentan con textos de los artistas, curadores e historiadores de arte que convivieron con el pintor.



