CIUDAD DE MÉXICO.— Internet permite utilizar la misma plataforma desde distintos países, pero las leyes no atraviesan las fronteras con la misma facilidad. Una actividad disponible desde un teléfono en Ciudad de México, Santiago o Buenos Aires puede estar sometida a reglas completamente diferentes dependiendo del territorio y, sobre todo, de si incluye apuestas con dinero real.
Esta diferencia se aprecia con claridad al comparar México y Chile. Ambos países regulan los juegos de azar, pero sus marcos actuales presentan diferencias importantes respecto de las actividades desarrolladas por medios digitales. Para el usuario, comprenderlas requiere separar tres conceptos que a menudo se confunden: acceso a una página, licencia extranjera y autorización para operar legalmente en un país determinado.
México: un sistema basado en permisos federales
En México, los juegos con apuestas y sorteos se encuentran regulados a nivel federal. La Ley Federal de Juegos y Sorteos y su Reglamento constituyen la base del sistema, mientras que la Secretaría de Gobernación interviene en la autorización y vigilancia de estas actividades.
El Reglamento de la Ley Federal de Juegos y Sorteos, cuya última reforma publicada corresponde al 16 de noviembre de 2023, desarrolla las distintas categorías y requisitos del sector.
Dentro de esta estructura existe la figura de los centros de apuestas remotas. El sistema mexicano, por tanto, no se limita conceptualmente al casino físico tradicional: su regulación contempla mecanismos relacionados con la captación de apuestas mediante tecnologías de comunicación.
Para analizar un servicio concreto resulta necesario identificar quién es el permisionario y qué actividad comprende su autorización. Una marca comercial, un dominio web y la sociedad que posee un permiso no tienen por qué ser exactamente la misma entidad.
Chile parte de un modelo diferente
En Chile, la pieza central de la regulación de casinos es la Ley Nº 19.995, publicada en 2005. Esta norma creó la Superintendencia de Casinos de Juego (SCJ) y estableció las bases para autorizar, administrar y fiscalizar los casinos de juego.
La ley regula cinco categorías principales dentro de los casinos autorizados:
máquinas de azar;
ruleta;
bingo;
dados;
cartas.
Los operadores solo pueden explotar los juegos para los que cuenten con la licencia correspondiente, y los equipos utilizados están sometidos a requisitos de homologación y registro.
La SCJ también desarrolla labores de fiscalización relacionadas con juego responsable, prevención del lavado de activos, ciberseguridad y fe pública.
Sin embargo, este sistema de casinos presenciales no equivale a una autorización general para trasladar los mismos juegos a internet.
El punto decisivo: el permiso de casino no incluye el juego online
La propia Ley Nº 19.995 establece expresamente que un permiso de operación de casino no comprende juegos de azar en línea.
La posición publicada actualmente por la Superintendencia es igualmente clara: en Chile, la explotación comercial de plataformas de apuestas online es ilegal mientras no se apruebe la legislación específica que se encuentra en tramitación. La SCJ explica además que actualmente no posee facultades para regular o fiscalizar esos sitios del mismo modo que supervisa los casinos autorizados.
Esto produce una diferencia importante frente a mercados que ya disponen de mecanismos específicos para autorizar operadores digitales.
También explica por qué no sería correcto afirmar que una casa de apuestas online está “regulada por la SCJ” simplemente porque su página puede visitarse desde Chile. De hecho, en mayo de 2025 la Superintendencia alertó sobre publicaciones que utilizaban indebidamente su imagen institucional para promocionar plataformas online, creando la impresión de que estaban reguladas por el organismo.
Cuando el nombre del país aparece en una búsqueda
Los motores de búsqueda introducen otro elemento de confusión. Añadir una ubicación a una consulta ayuda a encontrar resultados relacionados semánticamente con ese territorio, pero no realiza una verificación jurídica de cada operador.
Por ejemplo, una persona que escriba casino en linea Chile puede encontrar sitios internacionales, páginas informativas, comparadores y diferentes servicios de juego. La presencia de “Chile” en la búsqueda no demuestra que las páginas mostradas tengan autorización chilena; tampoco que una licencia obtenida en otro país produzca efectos legales automáticamente en territorio chileno.
En este caso concreto, la comprobación es especialmente importante porque la SCJ sostiene actualmente que la explotación comercial de plataformas de apuestas online es ilegal en el país.
Por eso conviene evitar una asociación muy común:
disponible desde Chile ≠ autorizado en Chile.
La ubicación declarada en una web, el idioma, la moneda aceptada o la posibilidad técnica de registrarse tampoco sustituyen una autorización de la autoridad competente.
¿Qué debería revisar un usuario antes de utilizar una plataforma?
La comparación entre ambos países permite construir un procedimiento bastante sencillo. Antes de depositar dinero en cualquier servicio de apuestas, conviene identificar primero la jurisdicción desde la que se utilizará.
Después deben comprobarse por separado el operador, la licencia y la autoridad que supuestamente la emitió.
No basta con encontrar un logotipo regulatorio en el pie de página. Es preferible acudir al registro o portal de la autoridad correspondiente y comprobar si la información coincide.
También merece atención la diferencia entre regulación del operador y protección efectiva del consumidor. En 2023, la SCJ y el Servicio Nacional del Consumidor chileno advirtieron conjuntamente que las personas que utilizaban plataformas de juego online quedaban expuestas a problemas derivados precisamente de que esos servicios operaban al margen del marco legal chileno.
La licencia, por tanto, no es únicamente una cuestión administrativa: determina qué autoridad puede supervisar determinadas actividades y qué mecanismos regulatorios existen frente a posibles incumplimientos.
La regulación latinoamericana sigue siendo un mosaico
México y Chile muestran por qué resulta impreciso hablar de una única regulación latinoamericana del juego digital. Cada país mantiene sus propias categorías, autoridades, permisos y procedimientos.
Incluso dentro de un mismo país, la situación puede evolucionar. Chile mantiene en tramitación una reforma específica para las apuestas online, mientras continúa aplicando la Ley Nº 19.995 a los casinos autorizados. La propia SCJ vincula expresamente su falta actual de facultades sobre plataformas online con la ausencia de aprobación definitiva de ese nuevo marco.
Al mismo tiempo, la regulación de los casinos físicos continúa desarrollándose: en 2026 se publicaron nuevas instrucciones conjuntas de la Unidad de Análisis Financiero y la SCJ sobre prevención del lavado de activos, debida diligencia y conocimiento del cliente para operadores regulados.
En mi opinión, la principal dificultad para el usuario latinoamericano no consiste en encontrar plataformas digitales, sino en identificar correctamente bajo qué legislación funciona cada una. La comparación entre México y Chile demuestra que una misma actividad puede recibir un tratamiento jurídico distinto al cruzar una frontera, por lo que la autorización debe verificarse siempre en la jurisdicción concreta y mediante fuentes oficiales.
Te recomendamos:
Exige Segob a permisionarios de Casinos, no corromper a personal de la dependencia, alistan nueva Ley
AM.MX
The post El marco legal del entretenimiento digital en Latinoamérica: Del modelo mexicano a la regulación chilena appeared first on Almomento | Noticias, información nacional e internacional.







