Por José Luis Camacho López
Cuando asistí a pasar lista a la sala B de la funeraria Gayosso de Felix Cuevas la noche del jueves 5 de noviembre, como bien dijo José Luis Martínez -multireconocido periodista cultural, director del suplemento cultural de Milenio- parecía un jolgorio, gente completamente desconocida del medio de periodiqueros, apenas Eloy Valtierra, hermano de Pedro, por allá cerca del ataúd de Humberto al fondo de la sala, Ignacio Rodríguez Reyna charlaba con otros desconocidos del medio, ninguno de la generación de Humberto, sobrevivientes del 68, otro desconocido fue hasta caja a ver su rostro, salía Fred y llegaba Roberto Rock, otro periodiquero, pero ninguno de los que fundamos en 1975 la Unión de Periodistas Democráticos, la UPD con Renato Leduc, Antonio Karam, Rubén Anaya Sarmiento, en el Club de periodistas del Charro Sainz de Miera, hoy propiedad de su familia.
Le comenté a Miriam Moscona, a quien todos abrazaban como la viuda, que no veía en esta sala esa generación a la que perteneció Humberto, ya nos estábamos yendo, le dije, ya se había ido Jorge Melendez, su despedida fue en el velatorio de ISSSTE, que siempre discutía con Humberto sobre el origen del movimiento del 68 y se enojaba cuando le decía que fue armado dentro del propio gobierno de Diaz Ordaz, que también Miriam discutía mucho con Humberto, un diálogo que cortado con Miriam cuando llegó intempestivo otro abrazador, en fin mucho que decir del periodista de los zapatos rotos junto con Miguel Ángel Granados Chapa. Sin duda ambos cultivadores de un periodismo de pensamiento crítico impensable hasta ahora, sin simulaciones, ni cultos al poder, capaces de entenderse pero sin arriar banderas.
Humberto tal como lo conocí con desencuentros y reencuentros, fue enemigo de cultos, sublimar al poder de cualquier partido, sabía de las reglas del juego, porque de otra forma cómo sobrevivir en el periodismo no solamente del 68, de la brutal masacre del 2 de octubre, de aguantar abyectos burócratas picaojos de los presupuestos públicos para la publicidad o editar libros, todo eso lo sabía Humberto.
Quizás Humberto todavía no quería irse, seguir aguantando e intentar sobrevivir en un país donde callar, simular, de estulticias, incurias, de fallidos barridos de corrupciones de escaleras de arriba hacia abajo, puede ser la regla.
En fin, si los que creen que irse es descansar, en el caso de Humberto no sería posible, porque él era ateo, así que lo único que nos queda es que el periodismo real, sin ser coartada de negocios o ajustes de cuentas, debe sobrevivir.
El periodista, divulgador de la historia y amigo del INEHRM, Humberto Musacchio, falleció el miércoles 4 de octubre por la noche, a los 83 años.
De padre italiano y madre mexicana, Musacchio nació en Ciudad Obregón, Sonora, en 1943. Su infancia, hasta los 11 años, la vivió en Guadalajara. Estudió Economía en la UNAM, militó en el movimiento estudiantil de 1968 y sufrió en carne propia la represión del 2 de octubre en Tlatelolco. Desde 1969 se dedicó al periodismo, fue jefe de redacción del Unomasuno y escribió para diversos periódicos nacionales, entre ellos El Universal, Excélsior y El Financiero.
Fue subdirector fundador de La Jornada; director de las revistas Kiosco y Mira; y director de Comala, suplemento cultural del diario El Financiero. Publicó los libros de crónicas: Ciudad quebrada (1985), Hojas del tiempo (1993) Urbe fugitiva (2002) y 68: Gesta, fiesta y protesta (2018). Escribió también obras fundamentales para la historia del periodismo cultural: Historia gráfica del periodismo mexicano (2003); Alfonso Reyes y el periodismo (20006); Historia del periodismo cultural en México (2007); México: 200 años de periodismo cultural (3 vols.) (2012-2013); así como las obras Diccionario enciclopédico de México, publicado originalmente en cuatro tomos en 1989; El Taller de Gráfica Popular (FCE, 2000); La Universidad de México, 1551-2001 (FCE, 2022). El año pasado editó como coordinador la obra: Los nuevos rostros de la censura (Grano de Sal, 2025). Humberto Musacchio dedicó su vida al periodismo cultural y a la divulgación de la memoria del movimiento del 68.

Foto de Rubén Alvarez: En primer plano estoy con Javier Aranda. Detrás de mí, en el sentido de las manecillas del reloj, Víctor Avilés, Pedro Valtierra, Humberto Musacchio, Daniel Moreno Chávez, Juan Angulo, Salvador Camarena, Gerardo Arreola. Fue una buena y divertida tertulia en casa de Musacchio.
VCR/BH

El periodista, divulgador de la historia y amigo del INEHRM, Humberto Musacchio, falleció el miércoles 4 de octubre por la noche, a los 83 años.














