IMSS afecta a 320 mil trabajadores en CDMX
Por Alejandro Lelo de Larrea
Los afectados, estiman especialistas, son aproximadamente 2 millones de trabajadores en el país, de los cuales, unos 320 mil habitan en la Ciudad de México. Están activos, cotizan en el IMSS, pagan impuestos. Su edad ronda el promedio de la clase política gobernante.
En otros términos, en esos que tanto importan a los gobiernos de Morena: son 320 mil votos de trabajadores (la CDMX concentra el 15.9% de afiliados al IMSS), más los integrantes de sus familias, que pueden convertirse en suma en un millón de personas enojadas, incluso a pesar de que reciban programas sociales. Y en junio próximo podrían ir a a castigar a Morena en las urnas.
Más delicado en el caso de la CDMX, donde me han comentado destacados militantes de Morena, están preocupados porque el panorama electoral se va complicando cada día más, con el agravante de que es casi un hecho que PT no va en la alianza en la capital del país, y el PVEM va de manera parcial.
A esos aproximadamente 2 millones de personas en el país, unos 320 mil en la CDMX, golpeó de manera directa el acuerdo ACDO.AS2.HCT.101026/
Incluso, al hablar de esta modificación, seguramente por desconocimiento, la presidenta Claudia Sheinbaum ofendió a los trabajadores, al decir que cometen un fraude al IMSS porque cuando se dan de baja tienen un salario menor respecto del cual posteriormente se dan de alta en la Modalidad 40.
Eso, para que no mal informen a la presidenta, es perfectamente legal, no hay fraude alguno. El artículo 218 de la Ley del IMSS dice a la letra: “El asegurado con un mínimo de cincuenta y dos cotizaciones semanales acreditadas en el régimen obligatorio, en los últimos cinco años, al ser dado de baja, tiene el derecho a continuar voluntariamente en el mismo, pudiendo continuar en los seguros conjuntos de invalidez y vida, así como de retiro, cesantía en edad avanzada y vejez, debiendo quedar inscrito con el último salario o superior al que tenía en el momento de la baja”.
Sí, “salario superior al que tenía en el momento de la baja”. No lo limita. De tal suerte que un ciudadano va y ejerce su derecho a registrar un salario superior, no es ilegal ni fraudulento solicitar el tope, a pesar de que en su último salario ganara el mínimo. Por eso, el Acuerdo referido se extralimita, porque le pone un límite, pues desde el pasado 22 de octubre ya no podrán elegir libremente un salario mayor. Tendrán como máximo el salario base de cotización al darse de baja, más una UMA, que equivale a 117.31 pesos, unos 3 mil 500 pesos al mes.
El Acuerdo mencionado sí se puede considerar un fraude contra lo que establece la Ley, de “salario superior”, sin límite, porque lo acota. Eso es violatorio de la Constitución, porque no está debidamente fundado y motivado, porque es regresivo, contrario al artículo primero de la carta magna, en el que se establece que los derechos tienen que ser progresivos.
Tal Acuerdo es de corte absolutamente neoliberal, que no debe extrañar, porque el director general del IMSS, Zoe Robledo, está formado en una escuela que el ex presidente López Obrador siempre ha considerado como “alma máter” de los neoliberales: el ITAM. Zoe Robledo es igual o más neoliberal que otros directores generales de la época del neoliberalismo –que supuestamente ya no existe–, como José Antonio González Anaya (concuño de Carlos Salinas), Santiago Levy, Mikel Arriola, Daniel Karam. Todos ellos, como ahora Zoe Robledo, implementaron medidas neoliberales en contra de los trabajadores.
Conforme se vayan percatando los trabajadores del agravio a sus derechos seguramente se irán poniendo en contra de Morena. Y cuidado en la CDMX, porque esos 320 mil trabajadores más sus familias pueden definir varias Alcaldías y hasta el Congreso. Lo veremos.
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