Por Israel Mendoza Pérez
@imendozape
La integración de coaliciones regionales por parte de la oposición, rumbo a 2027, exhibe las condiciones de miseria política del panismo, tras permitirle al exrpresidente, Vicente Fox, conducir una posible alianza con el PRI y cargar en hombros a Juan Carlos Romero Hicks como aspirante a presidente municipal de la capital. Es parte de su grupo y sus negociaciones, aunque pisotean su legado histórico, van en el sentido más pragmático posible.
La ideología panista y el triunfo del guanajuatense en 2000 fueron arrojados al basurero de la historia. Jorge Romero, el dirigente nacional del PAN, le compartió un pedazo de poder a Fox Quesada y de inmediato se encargó de usufructuar con las siglas del PAN, a pesar de que todo lo manejó a nombre de su corriente política “Alma de México”.
Se trata de una jugada astuta, pero a todas luces rebaja la calidad de la lucha electoral. Los partidos no contienden por un proyecto o por la exigencia de la ciudadanía, van por retención de espacios y pago de cuotas.
Vicente Fox llegó con el PRI y se mimetizó. Corbata roja y beligerancia verbal, por encima de los argumentos contra el morenismo, privan en su nueva faceta de “jefe de tribu” al interior del partido blanquiazul. Ser el primer presidente a través de una transición democrática sin sobresaltos. Ese era su trascendencia, pero prefiere lo inmediato y la negociación política que capitalizar un hecho histórico como la noche del 2 de julio de 2000. El llamado voto útil, el acercamiento con sectores de la izquierda a través de Amalia García, Layda Sansores, Héctor Castillo y Benjamín Russek; la posibilidad de crear un gobierno de coalición. Todo eso se fue por el caño. Y apareció Fox, el pragmático. El del marketing y las frases pegajosas.
Fox apuesta por la memoria de corto plazo de los ciudadanos sin partido. En el fondo, la ciudadanía se desencantó, desde hace varios lustros, a participar a lado de los partidos políticos, derivado de la naturaleza depredadora de los institutos políticos por los espacios de elección. Esa historia ya se vio y se vivió en el sistema político.
El expresidente de México anda en campaña. Su grupo político está en busca de espacios para los comicios futuros. Juan Carlos Romero Hicks ya es el primer señalado para contender por la capital de Guanajuato. Esa es la primera ficha que Fox colocó a su favor. Los demás integrantes como José Luis Salas Cacho; Rodolfo Elizondo; José Espina; Víctor Guerrero Chávez, y Juan Hernández, van por lo que no pueden negociar en el PAN espacios para 2027 y eso los mueve.
En próximos días se verán los reacomodos. El PAN tiene dos caminos, el histórico y pelear con el espíritu de oposición que nació de la mano de sus fundador Manuel Gómez Morín y Efraín González Luna. Su nacimiento respondió a la lucha contra el PRI. Fox fue el primer neopanista en ganar la presidencia y derrocar al priismo en las urnas por la presidencia de la República. Hoy el rival es Morena, pero el PAN desluce con dejar a Fox tomar decisiones y adelantar vísperas en las negociaciones y aliarse con el PRI.
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